Hoy se cumplen 365 días de la destrucción total de 4 locales ubicados en la intersección de las calles Bories con Colón. Una
dependencia de Claro, la librería Marangunic, una tienda de telefonía
móvil y un restaurante fueron consumidos por las llamas.
En
medio de violentos enfrentamientos producidos en sus inmediaciones al
término de una marcha, desconocidos arrojaron objetos incendiarios que
pronto desataron un incendio de enorme magnitud. Luego de varias horas
batallando con las llamas y dos voluntarios heridos, Bomberos pudo
dominar la catástrofe.
Desde un comienzo, se manejó
la hipótesis de la intencionalidad del incendio. Según Carabineros, el
fuego fue alimentado con acelerante. El día del siniestro, la policía
detuvo a un sospechoso, pero no pudieron probar su vínculo con los
hechos. La investigación de quién inició el incendio sigue en curso y
está a cargo de la Fiscalía. A un año de la catástrofe, aún no hay
detenidos.
Hoy,
un año más tarde, la esquina es un sitio eriazo dominado por la maleza.
Cubiertos de consignas y grafitis, los muros que rodean el lugar están
ennegrecidos por el hollín de las llamas. En un edificio aledaño, las
habitaciones cobijan a gente en situación de calle y a personas que acuden a beber alcohol.