Familiares, amigos y camaradas de la Unión Demócrata Independiente (UDI), asistieron ayer a una misa en memoria del ex seremi de Educación, profesor, Raúl Muñoz Pérez, al cumplirse un mes de su trágico fallecimiento.
Muñoz dejó un valioso legado personal, familiar, profesional, político y religioso, cuya herencia, por su transversalidad, profundidad y proyección a futuro ha superado el ámbito de la Educación y se ha proyectado en diversos aspectos de la vida regional porque como lo afirman muchas personas que lo conocieron y trabajaron con él “fue el primero en servir y el último en ser servido”, como lo señalara San José María Escrivá de Balaguer.
La asistente social, Sandra Amar, señaló que “al conmemorarse un mes de la partida de Raúl, lo recordamos con mucho cariño. La verdad que fue un mes muy complicado acordándonos de él la víspera de Navidad y Año Nuevo. Sé que físicamente no está con nosotros, pero desde arriba el nos tiene en su corazón y nosotros también. La verdad es que él dejó un legado muy importante para la educación y mi máximo respeto a lo que hizo como educador y persona. Raúl siempre se caracterizó por ser un gran educador y eso lo llevaba en la piel, era de vocación y eso lo entregó a sus alumnos y a sus colegas”.
Asimismo agregó que era un persona muy conciliadora y con muchas cualidades. “Es una persona que hace falta. Hace poco nos reunimos un grupo de amigos y ahí estaba su asiento vacío. La verdad es que siempre tenía la palabra precisa, te acompañaba en los momentos más difíciles, así que por eso estamos acá presentes”.