Otras 17 sucursales en el país serán cerradas en un plan de
reestructuración objetado por la Superintendencia de Pensiones, pues afectaría
a un 40% de sus afiliados.
Al respecto, el alcalde Paredes consideró la medida como “un retroceso
para la comuna, pues si la oficina se justificaba con 20 mil habitantes, no se
entiende su cierre ahora que tenemos 25 mil”. Llamó a la AFP a reconsiderar su
decisión pues, a su juicio, “la inversión privada debiera ir a la par de la
inversión pública”, expresó.