El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, solicitó a la Dirección General de Aguas (DGA), organismo dependiente del Ministerio de Obras Públicas, la incorporación de la laguna del Parque María Behety y del estero que la alimenta, al programa de conservación que cada año lleva a cabo esa repartición.
La solicitud está firmada por el alcalde Radonich y dirigida a Gloria Andrea Yáñez Rodríguez, directora regional de la DGA.
En el oficio número 211, fechado el día 7 de febrero recién pasado, la máxima autoridad comunal de Punta Arenas solicita que la laguna y el cauce que la alimenta sean incorporados al programa, dado el estado en que se encuentran.
Ese fue el acuerdo fundamental de una reunión de los equipos profesionales del Municipio con los de la Dirección General de Aguas, la cual se llevó a cabo el jueves 25 de enero pasado, en la cual se analizó la situación de la laguna y el estero Santa Juana.
El alcalde hace presente en el documento que la DGA cuenta con profesionales y recursos para contratar la ejecución de los trabajos que se requiere realizar.
El oficio 211 también fue enviado a los directores de Operaciones, Aseo y Ornato, Administración Municipal, Dirección de Obras Municipales, Secretaría Comunal de Planificación y a Asesoría Jurídica, cuyos profesionales también participaron en el encuentro con los funcionarios de la DGA.
Algo de historia
La laguna del Parque María Behety fue objeto de un intento de limpieza y readecuación turística y deportiva hace poco más de un año, pero los trabajos están suspendidos por orden de la DGA, porque carecían de la autorización para llevar a cabo esa intervención y la del curso de agua -llamado estero Santa Juana-, cuyo estado era deplorable.
En aquella oportunidad el alcalde instruyó un sumario administrativo en contra de Mario Almonacid, por entonces director de Aseo, Ornato y Control de Contratos del Municipio, a quien se responsabilizó de haber ordenado, sin el respaldo legal y administrativo, el desplazamiento de personal, camiones y maquinaria pesada para limpiar la basura y desperdicios que permanecían en la laguna del Parque María Behety y despejar el cauce del estero que la alimenta.
Por ahora, la laguna y su entorno, tal como lo ha publicado Diario El Pingüino, están cada vez más deteriorados y este verano no se pudo practicar kayakismo, como en temporadas anteriores, aunque se mantuvo la tradición magallánica de ir de paseo y realizar asados familiares al interior del recinto, especialmente en Navidad y Año Nuevo y durante los fines de semana cuando el clima ha sido benigno.