Pequeños comerciantes
de Punta Arenas manifestaron ayer su preocupación por el fuerte aumento
en el valor de los productos que comercializan y que los ha obligado a
elevar sus tarifas o bien, ha repercutido en sus ventas.
Mario
Cárdenas, dueño del almacén Nini, el cual opera desde hace cuatro años
en Punta Arenas, dice: “Prácticamente, ha sido una subida constante, que
se ve con el precio del pan, los huevos, que es lo que más compran los
vecinos”.
Comenta
que antes, el huevo lo vendía a 180 pesos “y ahora lo debiera vender a
230 pesos, pero lo estoy vendiendo a $200, lo que es cambiar plata por
plata, para que la gente pueda acceder a algo tan cotidiano como es el huevo para el almuerzo o la once”.
A
su vez, el pan lo vende a $1.950, para rotar el producto y no afectar
tanto a la familia, sobre todo cuando hay una familia numerosa, “pues
mucha gente depende de ese pancito para comer”.
Y
es que ya, en la hora de la mañana, ha disminuido el flujo de la gente
en general “y creo que eso es porque la plata ya no rinde. Antes venía
la gente con cinco mil pesos y podía armar una once y ahora ya no se
puede”.
Dice
que el mayor impacto se ha notado en la rotación de productos, donde
“uno tiene que pedir solo lo primordial a los proveedores. El consumo de
carne y pollo ha disminuido y la gente se concentra en lo esencial,
pan, huevos, fiambrería”.
Fuerte alza
“En las últimas semanas han subido los precios de los alimentos en más
de un 120 por ciento, producto del alza de los combustibles”, indica
Ingrid Gutiérrez, comerciante que agrega que por estos días trata de
entregar sus productos a un precio accesible a su clientela, pese a las
fuertes alzas de precios ocurridas en el último tiempo.