El hito de la primera
producción de “e-combustibles” por parte de la empresa HIF Global en
Magallanes reunió a una gran cantidad de actores públicos y privados de
alto nivel que valoraron esto como un hecho del alcance histórico, capaz
de cambiar a largo plazo la matriz productiva del país y el mundo.
Hasta
la planta demostrativa Haru Honi llegaron altos representantes de los
gobiernos local y nacional, además de directivos de las empresas
involucradas en este proyecto piloto de generación de combustibles
sintéticos producidos a partir de energía verde.
Chile a la vanguardia
“Esta
es una planta impresionante, lo que se hace aquí no se hace en ninguna
parte del mundo. Acabamos de llenar el estanque de un automóvil con
combustible de hidrógeno verde, carbononeutral, que en lugar de producir
emisiones aprovecha estas para producir más combustible”, expresó el
ministro de Energía, Diego Pardow, luego de haberse subido al automóvil
Porsche 911 que fue cargado en el lugar con la gasolina sintética hecha
en Magallanes.
En
tanto, su par de Economía, Nicolás Grau, ya había visitado la planta en
mayo cuando aún no estaba completada. “Ahora he podido verla en
funcionamiento y es impresionante. Esto es como tener un pedazo de
futuro hoy, y me emociona que sea en Chile y en Magallanes”, señaló.
Alianza multisectorial
Por
su parte, Fabrizio Barderi, director ejecutivo de Enel Chile, definió a
Haru Honi como “una iniciativa verdaderamente innovadora. Como empresa
estamos muy felices de sumarnos a este desafío pionero. Esta es una
alianza de muchas empresas que vemos el hidrógeno verde como un
complemento natural a nuestras estrategias de valor”.
André Clark, vicepresidente
senior de Siemens Energy Latinoamérica, una de las varias empresas
internacionales involucradas en el proyecto Haru Honi, fue enfático al
calificar esto como “un hecho histórico para el mundo, es transformar viento y agua en combustibles que son casi cero carbono, y se está haciendo aquí en Magallanes”.
Asimismo, el presidente de HIF Global, César Norton, agradeció el apoyo de las autoridades y comunidades locales para el desarrollo de esta planta demostrativa.
“Estamos ante un problema de todos, por eso Haru Oni reúne la
experiencia de empresas alemanas, italianas, estadounidenses, chinas y
chilenas al servicio de un mejor futuro. Magallanes puede ser líder en
esta lucha y pondremos todo nuestro esfuerzo para que así sea. Nuestro
compromiso es escalar esta industria de manera sostenible, resguardando nuestro entorno y a nuestros vecinos”.