Alumnos en “toma” denuncian “agresividad” y “amedrentamiento” de las autoridades de la UMAG

Luego de más de 20 días en paro, los alumnos de las carreras de las facultades de Educación y Ciencias Sociales y de Ciencias Jurídicas y Económicas, que se “tomaron” el edificio de Humanidades ante lo que califican como “incumplimiento” de las autoridades del acuerdo suscrito el año pasado, respondieron con fuerza a la declaración pública de los decanos de la Universidad de Magallanes (UMAG) y manifestaron ayer que “estamos impactados por la agresividad con la que en esta oportunidad se nos trata”.

Los jóvenes denuncian que “se nos amedrenta de manera sistemática por parte de las autoridades de nuestra casa de estudios, ocupando prácticas antisindicales, coartando el derecho a la libre organización y siendo perseguidos por poseer un cargo (en los centros de estudiantes) o una posición política”.

Encendida polémica
Las graves acusaciones de los universitarios se producen en respuesta a una misiva pública de los decanos de la UMAG, en la que señalan perentoriamente que  “la ‘toma’ de los últimos días no alterará la fecha de finalización establecida en el calendario académico de la casa de estudios (al cual restan tres semanas para culminar el primer semestre) ni la nota mínima de eximición, todo lo cual se mantendrá según el Reglamento General de Alumnos”.

Asímismo, le recuerdan  a la directiva del Centro de Estudiantes de Psicología que el viernes pasado “se inició el proceso de investigación sumaria dirigido a quienes están protagonizando la toma”, advertencia que fue interpretada por los alumnos como una forma de presión indebida de las autoridades académicas, dado el carácter colectivo de su movilización.

Nota de eximición
Los dirigentes de los estudiantes de las carreras  que protagonizan la movilización dicen que “en ningún petitorio, ni acuerdo firmado, ni correo, ni reunión con las autoridades académicas, se ha tratado como razón de esta ‘toma’ la modificación de la nota mínima de eximición, la cual se menciona en el comunicado enviado por los decanos de la universidad”.

Precisaron que lo que sí han pedido es una recalendarización de las actividades académicas, dado que las seis carreras que  adhirieron tempranamente al paro se ven severamente afectadas como resultado del mismo.
“La respuesta que hemos obtenido por parte de nuestras autoridades ha sido rotundamente negativa, manteniendo la posición del no diálogo, mientras nosotros como estudiantes sigamos movilizados, lo cual nos mantiene, hasta el momento, en una posición desfavorable”, explicaron.

Razones de la “toma”
Tras casi tres semanas de iniciada la movilización, los alumnos recordaron las razones que los llevaron a adoptar la drástica medida de fuerza que hoy los tiene enfrentados con las autoridades de la UMAG y que resumen como “incumplimiento” del acuerdo suscrito con la Facultad de Humanidades el año 2016, que señalaba de manera explícita que todos los puntos del petitorio acordado debían estar resueltos en marzo de este año.

Los estudiantes enumeraron uno por uno los compromisos que a su entender no han sido cumplidos por la universidad, entre otros, modificaciones a la Facultad de Humanidades, que -según ellos- las autoridades dicen que no se han hecho “porque no cuentan con la recepción definitiva de los planos en la municipalidad”.
Sumado a esto, agregan que “respecto de la nueva pauta de evaluación docente, ésta ha sido realizada sin la participación de los centros de estudiantes, incumpliendo de esta manera el acuerdo firmado el año 2016.

Además, quisiéramos exponer nuestro descontento y posterior discusión en lo que respecta  a las tres instancias de amonestación al docente con bajo rendimiento. Punto a ser reevaluado”.
Reparaciones necesarias
Entre las quejas que más se escuchan entre el alumnado del edificio de Humanidades, siempre afloran las deficiencias existentes en algunas dependencias, por ejemplo, los baños, “aún en proceso” (de reparación), advierten.

También subrayan que “se estableció un plazo máximo de 45 días, a partir de la firma del acuerdo, para sanitizar las salas de clases (eliminación de hongos), reparación de goteras e implementación adecuada de enchufes. En lo que respecta a la calidad de la conexión de la Facultad de Humanidades, es necesario contar tanto con la cotización como con las evidencias de las gestiones que se han mantenido con la empresa competente.

La medida correctiva propuesta por la universidad señala la existencia del equipamiento tecnológico aún en bodega, además de órdenes de compra y factura, que no han sido mostrados a los estudiantes ni a sus dirigentes”.
La lista de reparaciones y exigencias es larga y no se refiere exclusivamente a mejoras en la infraestructura, sino que también apunta a aspectos administrativos, como la organización de las fechas de matrículas y de las salas, según la cantidad real de estudiantes asistentes. Asimismo, les preocupa la “realización de experimentos químicos sin un plan de evacuación y eliminación de residuos”.

En beneficio de todos
Evidentemente sentidos por el estancamiento del diálogo con las autoridades de la UMAG, los alumnos movilizados de las facultades de Educación y Ciencias Sociales y de Ciencias Jurídicas y Económicas concluyen que “como personas y futuros profesionales responsables hemos dado a conocer las razones que nos mantienen en esta lamentable situación, bajo ninguna circunstancia hemos pretendido obstaculizar nuestro proceso educativo ni buscar un detrimento en nuestra casa de estudios, ya que absolutamente todo lo que se ha solicitado en el petitorio del año 2016 va en directo beneficio no sólo de nosotros estudiantes sino que también de funcionarios y académicos”

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