Desde 2011, un estudio del Instituto de la Patagonia de la Universidad de Magallanes se estaba llevando a cabo. Solo se sabía hasta ese entonces que tenía relación con el pueblo selknam.
Fue hasta hace unos días cuando del mismo instituto se confirmó el hallazgo de los restos de un ajuar funerario de un niño Selknam en Tierra del Fuego.
Los análisis preliminares son consistentes con la idea de que el entierro pertenece a la cultura Selknam. Aunque el registro arqueológico Selknam es abundante, se sabe muy poco acerca de sus prácticas funerarias. En este entierro bien conservado, los restos humanos fueron acompañados por un conjunto inusual de objetos funerarios, que no han sido descritos en la literatura arqueológica de esta región. La datación por radiocarbono coloca este entierro al comienzo del período post-colombino en Tierra del Fuego entre 331-499 años de antigüedad. Análisis presentados en este documento incluyen información sobre el sexo, la dieta, y la genética del niño, lo que proporcionó la primera evidencia genética para la presencia de mitocondrial D1g5 sub-haplogrupo en la población Selknam en Tierra de Fuego. También proporcionaron una descripción detallada de los materiales culturales, que incluyen huesos de mamíferos y aves y material lítico. Se trata de un hallazgo único, ya que posee una gran cantidad de materiales arqueológicos que son hasta ahora desconocidos en la región.
Susana Morano, coautora de la investigación en declaraciones a Las Ultimas Noticias, contó que lo que primero lograron observar fue el cráneo del esqueleto asomado en la arena. “Es lo que llamamos un entierro secundario, donde la persona no está estirada o en posición fetal, sino más bien es un paquete de huesos. Tenía un ajuar que contenía piezas asombrosas, artefactos fabricados con piedras, restos óseos de distintas especies, además estaba teñido en color ocre (tierra roja)” comentó la investigadora.
Para Alfredo Prieto, arqueólogo que lideró la investigación, “los objetos hallados en el ajuar exhiben técnicas o maneras de hacer las cosas distintas a cualquiera que hayamos visto anteriormente, fueron piezas creadas exclusivamente para este entierro”.