Cada vez existe mayor conciencia sobre el cuidado del medio ambiente, productos e iniciativas amigables con el ecosistema, biodegradables, sin químicos, que contribuyan a la conservación del planeta, han ido en aumento en el país y el resto del mundo.
Punta Arenas también es parte de esta tendencia, por lo mismo, a finales de febrero llegan las ánforas biodegradables, que permiten transformar las cenizas de nuestros seres queridos en un árbol o planta.
Las novedosas urnas son traídas a Chile por la distribuidora Bio Ideas, con el objetivo de continuar con el ciclo natural de la vida y solucionar el problema de espacio que existe en los cementerios, además de contribuir a la reforestación.
Este tipo de urna será una opción en el Cementerio Municipal Sara Braun. Al respecto, Claudia Jara, de Bio Ideas, comentó que “siempre buscamos elementos que sean amigables con el medio ambiente y con el ser humano, que no tengan químicos y que signifiquen un aporte.
Por eso me interesé en las ánforas, sobre todo por el problema que existe actualmente con la contaminación de los suelos, la sobrepoblación en los cementerios y el aumento de las cremaciones”.
Además, manifestó que la utilización de este tipo de ánfora, aparte de tener un impacto positivo en el ecosistema, representaría un legado por parte de la persona fallecida.
“Al enterrar las cenizas no sólo estás ayudando al suelo, sino que es hacer algo con nosotros mismos después de esta etapa, es dar vida después de la vida”.
Este tipo de urnas, que también existen para mascotas, vienen desde España y ya están disponibles en el comercio de distintas ciudades del país, entre las que se encuentran Santiago y Temuco.
Claudia Jara comentó que la recepción de las personas ha sido positiva, por lo que planean llegar a mas lugares.
“Ha sido una opción para muchos chilenos. Hacer algo con las cenizas, de verdad sirve, no contamina sino que genera.
Por lo que la idea es expandirnos a todo el territorio, llevando ideas que ayuden al planeta”.
Las urnas están hechas con cáscara de coco y celulosa, logrando así que no exista fecha de caducidad y posee una cápsula superior donde se deposita la tierra con la semilla de planta o árbol escogida.
Al iniciar el proceso de biodegradación, las raíces de la semilla entran en contacto con las cenizas de la persona, formando parte del subsuelo, dando así origen al crecimiento natural.
Magallanes, conocida por ser una región con consciencia ambiental, ya tiene varios avances en materia bioambiental, el 2014 fue la primera ciudad del país en prohibir la entrega de bolsas plásticas en el comercio, iniciativa que ha sido replicada en otras ciudades.