Una serie de urgentes medidas fitosanitarias, destinadas a retardar los enormes daños que ha causado la acción del pulgón del ciprés, la especia arbórea predominante en el cementerio de Punta Arenas, lleva a cabo la administración del histórico camposanto local.
Así lo informó el administrador del recinto, Claudio Carrera, quien agregó que, con recursos generados por la administración del cementerio se ha procedido a desratizar las instalaciones, dependencias y amplios sectores del recinto.
Además, explicó Carrera, se ha fumigado lo necesario para eliminar la presencia de colmenas de las temidas avispas “chaquetas amarillas” que, desde hace ya tres años, han sido detectadas en el cementerio de Punta Arenas con todo el riesgo que la presencia de ese peligroso insecto implica para los visitantes de las sepulturas de sus familiares y deudos y de los turistas chilenos y extranjeros que, en gran cantidad, llegan hasta el camposanto durante la temporada turística alta.
Los cipreses
El administrador del cementerio indicó que a los dineros empleados en desratizar y combatir las abejas, se destinó la suma de seis millones de pesos para realizar tres períodos de fumigación en un plazo de tres meses.
“Cada veinte días, a partir de la primera quincena de diciembre y hasta el mes de febrero, se aplicarán los insecticidas que buscarán eliminar a los pulgones del ciprés”, explicó el administrador.
“En esta época del año, cuando la temperatura sube, los pulgones se alimentan, se reproducen y ponen sus huevos, capaces de resistir las bajas temperaturas del otoño y del invierno de nuestra región y resurgen en primavera, con el calor de estas estaciones del año”, añadió Carrera.
Agregó, a modo de reflexión que la presencia del “Cirara Cupresi”, nombre científico del pulgón del ciprés fue detectada por especialistas del Servicio Agrícola y Ganadero, SAG, en el curso del año 2003, en la ciudad de Arica, hasta donde habría llegado procedente del Extremo Oriente, tal vez, en madera de ciprés utilizada en embalajes de mercadería proveniente de esa parte del mundo.
Posteriormente, y al parecer favorecida por el cambio climático, se detectó su presencia en la zona austral entre los años 2006 al 2010, también por profesionales del SAG y, se teme, que no sólo estén infectados los cipreses del camposanto sino que todos los árboles de ese tipo que adornan calles y avenidas de Punta Arenas.
Carrera añadió que en el cementerio existe un total de 639 cipreses, de los cuales ochenta ya están infectados, número que podría verse aumentado, a lo menos, a un centenar de árboles.
“Por esas razones es que hemos aplicado riego en verano; hemos fertilizado sus inmediaciones y aplicaremos la fumigación, puesto que son árboles ya viejos, plantados en el curso del año 1902, de acuerdo a los antecedentes que entregó a las autoridades de la época el segundo administrador de este cementerio, don Esteban Navarrete, quien había reemplazo en su cargo a don Máximo Gilli”, informó Claudio Carrera.
Reposición
El administrador añadió que, en un acuerdo con la Corporación Nacional Forestal, CONAF, el cementerio recibirá dos partidas de cipreses, con un total de noventa arbolitos, en fecha próxima.
“Cuarenta de ellos llegarán con un metro y medio de altura y los otros cincuenta, son más pequeños, más nuevos, y serán plantados en el acceso principal del cementerio, con una placa recordatoria y de reconocimiento a la CONAF”, informó, finalmente Claudio Carrera.
“Sin embargo, si no se fumiga pronto a todos los demás cipreses de Punta Arenas, los nuestros seguirán siendo infectados por el pulgón que les causa tanto daño en el follaje que, finalmente, los seca y los árboles mueren” terminó señalando el administrador del cementerio municipal de Punta Arenas.