Sorpresa e indignación causó la noticia sobre alumnos de prekinder del
Jardín Infantil del Instituto Don Bosco, los que habrían sido maltratados
física y sicológicamente por una educadora de párvulos desde hace meses, según
la denuncia hecha por una de las apoderadas, quien reaccionó luego de que su
hijo confesara que la docente incurría con violencia cada vez que el niño se
portaba mal.
Fue tanto el remezón que causó la noticia que durante la noche del viernes
hubo una reunión exprés en las dependencias del instituto, donde los padres y
apoderados manifestaron su repudio a estas acciones, llegando hasta las últimas
instancias para que la docente no vuelva a trabajar con niños.
En aquella reunión se escucharon los primeros relatos. La apoderada de
iniciales E.O. del curso afectado, declaró que “queremos que la persona que le
hizo daño a nuestros hijos no trabaje más con niños, que esto no esté pasando
en otros colegios, queremos justicia porque el colegio ocultó esto cuando ellos
lo sabían desde el 15 de marzo. Mi hijo llevaba quince días sin comer, lo llevé
al médico pensando que estaba enfermo y resultó ser un abuso ¿Por qué nos
tuvimos que enterar por un apoderado hoy día (viernes) en la noche?”, dijo
entre lágrimas la madre.
Otra de las apoderadas afectas fue S.H., quien visiblemente afectada
manifestó: “Estoy devastada, no he podido dormir, me siento mal, de tantas
veces que reté a mi hijo sabiendo ahora que la que lo trataba mal era ella”,
dijo.
La madre, junto con las personas que estuvieron reunidas esa noche,
declararon sentirse indignados tras la noticia de que las autoridades del
colegio habrían estado al tanto de estos maltratos.
“Desde la segunda semana de marzo la técnico, independiente de que ella se
lo haya guardado, pero ella fue la única que se acercó a mí y me lo dijo. Mi
hijo se llevó la peor parte, todo lo que es maltrato físico… No dejó marcas,
pero dejó huellas a un niño de cuatro años”, contó con profundo pesar la
apoderada de iniciales S.H.
En las redes sociales el caso generó profunda conmoción, ya que no solo
hubo personas que repudiaron el hecho, sino que además hubo sorpresa. Algunos
padres y apoderados dudaron de la noticia, debido a que tenían muy bien
calificada a la educadora.
Actualmente los padres amenazan con
no llevar a sus hijos mañana y hasta que la Superintendecia de Educación
investigue exhaustivamente el caso, sobre todo ante la posible negligencia del
cuerpo docente por no informar de esta situación.