Tal
como se comprometiera el alcalde, Claudio Radonich, el secretario
General de la Corporación Municipal, Segundo Álvarez, y el seremi de
Educación, Nelson Cárcamo, en el sostenido con los apoderados el martes,
se reunieron ayer para ajustar el plan de recuperación.
Los
padres de los colegios afectados por el paro de profesores exigieron a
las autoridades que se revise la imposición de alargar la jornada
escolar para cumplir con las horas perdidas, lo que fue concedido.
Según informó Cárcamo, durante la mañana de ayer se encontraron en la Seremi de Educación junto con la Cormupa.
La
autoridad comentó que la línea que se seguirá “es la misma que teníamos
nosotros, pero hay que hacer algunas adecuaciones, que estarán a cargo
de la corporación”.
El
nuevo programa será presentado hoy por la Cormupa, el que incluirá la
petición de no exceder el horario de clases de los estudiantes.
La propuesta debe ser entregada a la Dirección Provincial de Educación y posteriormente se toma la determinación definitiva.
“Nosotros
estamos conversando todo esto con el nivel central, con la
Subsecretaría de Educación, porque está dentro de la normativa del
Ministerio”, aclara el seremi.
Según
comenta Nelson Cárcamo, el subsecretario Raúl Figueroa “está atento a
lo que yo le informe con respecto a cómo va a quedar la recuperación de
las clases”.
Se
proyecta que el nuevo plan de recuperación puede ser expuesto este
viernes a los delegados de los apoderados, para luego convocar a una
nueva asamblea, aunque está pendiente de confirmación.
Sobre
reunión que se sostuvo el martes con los padres de establecimientos
afectados por el paro, y que fue convocada por la Corporación Municipal,
la autoridad educacional dijo no haber estado convocado.
“Yo
estaba en una reunión de la encuesta de los pueblos originarios en el
Liceo Luis Alberto Barrera y cuando la asamblea se puso complicada me
pidieron que fuera para conversar con los apoderados y allí les
explicamos algunas situaciones porque estaban muy molestos”, indicó
Cárcamo.
El
enojo radicaba en que los niños no tenían la culpa de haber perdido
clases, pero se les sobrecargaría para poder recuperarlas.
“En
la reunión se trató de conciliar ambas posturas, algo que es muy
complicado, pero finalmente logramos que pudieran entender y quedamos
con el compromiso de que la corporación iba a hacer su adecuación”,
comentó el seremi.
Respecto
a si ha tenido algún encuentro con el Colegio de Profesores, el Nelson
Cárcamo comentó que se contactó con ellos el martes para informarles
respecto al pago de deudas previsionales que se hicieron efectivas.
Tarea para la Cormupa
Por
su parte, Segundo Álvarez, secretario general de la Corporación
Municipal de Punta Arenas, informó que ellos son los encargados de
ejecutar las políticas públicas, las que son supervisadas por el
Ministerio de Educación.
“Es
por eso que llamamos al seremi Nelson Cárcamo para que se hiciera
presente en la asamblea con los padres, donde él dio las explicaciones y
se comprometió a que no habría extensión horaria”, dijo Álvarez.
El
secretario general de la Cormupa dijo que ayer se concretó la reunión
para poder comenzar a hacer los cambios necesarios acogiendo la petición
de los apoderados en el encuentro sostenido con ellos.
Además,
el directivo solicitó la cooperación de la comunidad escolar, la que
incluye a todos sus actores, “para poder llevar a cabo en conjunto el
plan y que llegue a buen fin”.
También
Álvarez informó que durante la jornada de hoy habrá otra reunión con el
seremi para informar sobre los ajustes consensuados.
La espera
Gladys
Gutiérrez, madre de un alumno de la escuela Padre Alberto Hurtado,
destacó como muy positivo que se haya revertido la extensión horaria que
se había impuesto a los alumnos de la educación municipal a
consecuencia del paro de profesores.
“Muchos
estábamos en desacuerdo por no haberse tomado en cuenta la opinión de
los apoderados desde un principio al tomar la decisión de cómo se
recuperarían las clases”, dijo la apoderada.
La afectada comentó que el alargue de la jornada escolar se tornaba
“complicadísima”, agregando que ya los niños ingresan a oscuras al
colegio, y si se seguía el plan original, también saldrían sin luz
solar.
“Se
trata de un tema de salud que nosotros, lo padres, no podíamos
permitirlo. Está bien que las autoridades estaban haciendo lo posible
para no perder tantas horas, pero la opinión de los apoderados era un
factor importante”, explicó Gutiérrez.
También
arguyó que debían velar por la salud mental de sus hijos, puesto que
estarían estudiando más de lo que dura una jornada de trabajo normal o
un alumno de enseñanza media.
“Se agradece a todos los papás que se hicieron presentes el martes en la asamblea, que hayan podido expresar lo que pensábamos y que se nos haya respetado
el espacio de poder opinar. Estoy contenta porque quedamos tranquilos
porque ya no será tedioso para nosotros, para los niños ni para el
personal de los colegios. Afortunadamente, se pudo detener todo a
tiempo”, finalizó la apoderada de la escuela Padre Hurtado.