Durante
la mañana de ayer, alrededor de 40 apoderados de prebásica (kínder), de
la Fundación Educacional La Milagrosa de Punta Arenas, se aglomeraron a
las afueras del recinto con el fin de manifestar su malestar con el
colegio, debido a una posible “reorganización” de alumnos que cursarán
primero básico el próximo año.
Esta medida, considerada arbitraria por
parte de los apoderados, busca segregar a los alumnos según su
rendimiento académico, habilidades cognitivas y conducta en la sala de
clases.
“A mí
me están dando a entender que quieren hacer dos cursos; un primero
básico A, súper bueno, y un B, dónde están los cachos”, manifestó Belén
Cheuquepan, apoderada de la institución, luego de que ella y otros
padres afectados, no recibieran respuestas por parte del director,
Sergio Hernández, que los había citado a reunión para discutir la
problemática.
Los
apoderados, luego de no ser atendidos por la autoridad, entregaron una
carta, donde manifiestan su molestia, enojo y frustración con la
decisión tomada por la institución.
“Nosotros
tenemos nuevamente una reunión con el director el próximo lunes 26 de
noviembre, a las 6 de la tarde, porque hoy (ayer) no nos quiso atender
como grupo de apoderados.
Si él no nos da una respuesta coherente a lo
que nosotros estamos pidiendo, iremos a la Superintendencia de Educación
a dejar una carta de reclamo”, señaló angustiada Belén Cheuquepan,
dispuesta, junto a los demás apoderados, a llegar hasta las últimas
instancias si no reciben una respuesta positiva por parte del colegio.
Otra
de las críticas de los apoderados es la fecha en la que se tomaría la
decisión, ya que los padres que no estén de acuerdo con la nueva norma,
no podrán inscribir a sus hijos en otras instituciones, puesto que al
ser fin de año, los procesos de admisión en otros establecimientos se
encuentran cerrados.
En tanto, la Escuela La Milagrosa y su director Sergio Hernández, tras ser consultados, no quisieron referirse al caso.
@AlejandroCastillo