Apoderados y directores de colegios apoyan críticas de obispo Bastres

Mientras a nivel central se celebraba un acuerdo que podría haber puesto fin a los roces entre la Iglesia Católica y el Gobierno de Michelle Bachelet en torno a los proyectos de ley de la reforma educacional que impulsa La Moneda, en Magallanes las discusiones parecen estar lejos de terminar.
Seis días después de que el obispo de Punta Arenas, Bernardo Bastres, pronunciara una sentida homilía durante el Te Deum Ecuménico, -en la que criticaba la “falta de un diálogo y un debate democrático en torno a las iniciativas legales- las reacciones en la zona más austral del país suman y siguen.
El ex seremi de Educación y actual director del colegio Rubén Darío (establecimiento subvencionado), Raúl Alvarado, dijo compartir las declaraciones de la autoridad eclesiástica.
“Por la trascendencia de esta y por la cantidad de miles de personas que están involucradas (sostenedores, directivos, profesores, padres, apoderados y alumnos)”, manifestó la autoridad escolar, “debió haber existido un gran diálogo ciudadano, un debate democrático y una puesta en común para discernir las verdaderas necesidades de nuestros educandos, por un lado y por otro  para definir las verdaderas falencias en la formación pedagógica, curricular y administrativa de los profesionales de la educación”.
Alvarado puntualizó que “nada de esto considera la actual propuesta, sino que sólo se habla de lo económico: fin al lucro, fin al copago y fin a la selección, pero no se establece la manera ni la forma de mejorar la calidad, que es lo primero que se debió haber acordado. Planteada la reforma de esta manera no tendrá el respaldo de la ciudadanía ni menos de los principales actores, que es lo que justamente buscamos todos los que queremos mejorar nuestro sistema educacional”.
Por su parte, la seremi de Educación, Margarita Makuc, defendió el desempeño del Ministerio de Educación en el planteamiento de la reforma.
“Consideramos que el Mineduc ha sido especialmente dialogante con la Iglesia Católica y otras confesiones y gran parte de las indicaciones enviadas por el Ejecutivo al Congreso recogen precisamente sus inquietudes”, dijo la autoridad local.
“La mesa público-privada está funcionando activamente con la participación de la CPC, la CUT, el Colegio de Profesores, sectores de la producción de hidrocarburos, carbón y gas, además de estudiantes, académicos, padres y apoderados que están haciendo oír su voz antes de la instalación del CFT y la confección de los currículos y ramos técnicos que se impartirán de acuerdo a nuestras necesidades para el desarrollo regional”, añadió Makuc.
Por su parte, Milton Ojeda, ex presidente del Centro de Padres y Apoderados del Liceo Bicentenario, se manfestó de acuerdo con la falta de diálogo que criticó el obispo.  “Es efectivo”, dijo Ojeda. “En Magallanes, recién en octubre va a haber reuniones en forma general para todos los entes. No ha habido mesa de diálogo en conformidad, para mejorar el sistema educacional en Chile”, manifestó enfático.
El ex representante de los padres agregó que “en términos básicos, la desmunicipalización y la creación de agencias locales de educación va a destapar un santo para vestir a otro. Las platas van a seguir manejándose en la instancia del Mineduc”.
Por su parte, la sicóloga Evelyn Gómez que trabaja en el Liceo María Auxiliadora, centra su crítica en el anunciado fin a la selección. “El ministerio ha decidido, pero no ha entregado directrices claras, de cómo hacer que efectivamente, este proceso sea democrático e igualitario, y no un circo deshumanizante o un juego de azar”, sostiene.
Asimismo afirma que en el caso de los colegios salesianos no hay selección por clase social o por notas, que es lo que busca eliminar el proyecto, “lo cierto es que los cupos son pocos porque la comunidad tiende a quedarse, confiando en la formación integral de los hijos”, enfatiza. 

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