Por
medio del patrullero “Marinero Fuentealba” junto a un destacamento
embarcado del Grupo Aeronaval Sur, se realizó el relevo de la dotación
del faro más austral del mundo “Isla Diego Ramírez”.
La
unidad, dependiente de la Tercera Zona Naval, realizó la navegación
desde Punta Arenas hasta el Mar del Drake, transportando funcionarios
navales para relevar a parte de la dotación que por más de cuatro meses
cumplió tareas en uno de los faros más aislados de la jurisdicción. El
“faro del fin del mundo” como también es conocido por su ubicación
geográfica, es fundamental en el control del tráfico marítimo desde y
hacia el territorio chileno antártico.
El
Centro Zonal de Señalización Marítima de la Gobernación Marítima de
Punta Arenas realizó el proceso de preparación de carga y embarque por
medio del Centro de Abastecimiento de Magallanes al patrullero “Marinero
Fuentealba”.
Asimismo,
al igual que lo realizado recientemente con el relevo de la dotación
del Faro “Islotes Evangelistas”, la Tercera Zona Naval dispuso de un
destacamento embarcado con un helicóptero del Grupo Aeronaval Sur para
realizar el complejo proceso de reabastecimiento mediante la maniobra de
carga colgante, que se hizo en medio de las adversas condiciones
meteorológicas donde la baja visibilidad y los fuertes vientos fueron un
factor fundamental a considerar en las operaciones aeronavales.
En
la ocasión se relevó a dos de los cuatro miembros de la dotación del
Faro “Islas Diego Ramírez”, quienes cumplieron un proceso de selección y
preparación previa para desempeñar tareas en total aislamiento. Este
incluyó instrucción de observaciones y registros meteorológicos por
parte del Centro Meteorológico Marítimo de Magallanes, capacitación de
primeros auxilios por parte del Hospital de las Fuerzas Armadas
“Cirujano Guzmán”, así como capacitación en tareas de control de tráfico
marítimo, mantención y reparación por parte de especialistas en Faro
del Centro Zonal de Señalización Marítima de Punta Arenas, asumiendo un
itinerario de tareas que deben desarrollar durante su período de
aislamiento.
Desde
la cubierta de vuelo del “Marinero Fuentealba” se realizó por más de
siete horas el traslado de 12.268 kilos de carga, exigiendo la
concentración total de los pilotos aeronavales, manteniendo permanente
coordinación radial y visual para cumplir con cada una de las fases de
la maniobra, la que incluyó 52 vuelos con carga desde el OPV 83 “Marinero Fuentealba” hasta el faro.
Adicionalmente,
especialistas del Centro Meteorológico Marítimo de Magallanes
instalaron una estación automática para el registro de condiciones de
viento, temperatura y humedad, fundamentales para la planificación de
navegaciones y vuelos en el área.
En
relación a la compleja maniobra efectuada, el comandante del OPV
“Marinero Fuentealba”, capitán de fragata Luis Eduardo Bustos, señaló
que “para la dotación esto representó un desafío, como cada vez que la
unidad navega por las complejas aguas australes”, afirmando que “de esta
manera que, nuestras operaciones apoyando a reparticiones aisladas, son
fundamentales para salvaguardar la vida humana en el mar, control de
tráfico marítimo y soberanía efectiva, disponiendo de medios
multidimensionales para el cumplimiento de la tarea en uno de los
lugares más maravillosos a la vez que inhóspitos del continente
americano”.