La
Armada de Chile recuperó y rehabilitó la boya “Roca Ansos”, ubicada en
el paso Tortuoso, y que cumple la función de enviar señales a las
embarcaciones que navegan por el Estrecho de Magallanes.
La
acción se tuvo que realizar porque hace un par de semanas un fuerte
temporal hizo que la boya terminara varada en una playa distante a un
kilómetro de su punto original, lo que obligó a activar de forma
inmediata un procedimiento para poder salvarla.
La importancia de la boya está radicada especialmente en que su función es ser como un semáforo marítimo.
“Paso Tortuoso” está ubicado 160 kilómetros al sur de Punta Arenas.
Sobre
esta operación, el comandante del buque Lautaro, Rodrigo Agüero,
expresó que “la maniobra exigió una acuciosa planificación de todo el
personal que trabajó para asegurar
la seguridad del material y del personal debido a que las condiciones
en el área eran desfavorables, principalmente por condiciones de viento,
mar y corriente, las cuales complicaron el trabajo desarrollado”.
Agüero
agregó que “sin embargo debido a la importancia que reviste esta señal
para todo el tráfico marítimo que circula por el Estrecho de Magallanes,
es que se le dio la más alta prioridad para su ejecución lo que pudo
ser realizado con éxito por todo el personal que trabajo en la
maniobra”.
Las unidades de la Armada de Chile están en un constante trabajo por los lugares más extremos y difícil de acceder
para realizar mantenimientos a las señalizaciones marítimas y así
asegurar el tráfico seguro de diversas embarcaciones por nuestro mar
territorial.
Hay
que destacar de igual forma que la reposición de la boya se realizó
hace unos días y fue, según el capitán del barco, “de extrema
complejidad”.
“No
por nada, este lugar se llama Paso Tortuoso, las condiciones
climatológicas no nos acompañaron en ningún momento y nuestro buque tuvo
que esperar al menos dos días para poder avanzar, en realidad estábamos
esperando una ventana para poder trabajar”, aseguró Agüero.
Pablo Quejer Cuevas