Con
bombos y platillos se anunció hace un par de años (enero de 2017) a los
ganadores de un concurso público que buscaba cambiar la cara del Muelle
Arturo Prat, integrándolo a la ciudad a través de un nuevo Terminal
Internacional de Pasajeros, que además incorporaría servicios durante
todo el año.
Las propuestas fueron evaluadas
por un jurado de trece personas, integrado por reconocidos arquitectos
nacionales e internacionales; el Premio Nacional de Historia Mateo
Martinic; el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich; el consejero
regional, Francisco Ross, y miembros del directorio de la Empresa
Portuaria Austral (EPA).
La
ganadora del concurso fue la propuesta realizada por el equipo de la
arquitecta Cecilia Puga, quien recibió un cheque por 25 millones de
pesos y la promesa de desarrollar el diseño de la obra.
Lo
cierto es que transcurrido dos años, el hermoso proyecto, alabado por
todos, quedó en nada, y el compromiso de tenerlo construido antes del
2020, cuando se conmemoren los 500 años de la circunnavegación de
Hernando de Magallanes, se esfumó.
Hace
unos días, el tema volvió a reflotar, esta vez por las críticas
vertidas al diario La Tercera por Cecilia Puga, quien junto a su socia
Paula Velasco y otros arquitectos vio la cancelación de su diseño
ganador para el Terminal Internacional de Pasajeros de Punta Arenas,
convocado por la Empresa Portuaria Austral.
“Después
de fallar el concurso y mediatizar el resultado, se supo que no había
recursos. El proyecto no está postergado, simplemente lo botaron a la
basura, porque el nuevo gerente decidió que no era una prioridad”, se
quejó Puga.
Asimismo,
agregó que “es una falta de responsabilidad llamar a concurso si no se
tienen los fondos. Es crear falsas expectativas a la gente que deseaba
el proyecto. Para los arquitectos, estos concursos son una trampa”.
José Benitez M.