El
nombramiento del nuevo director ejecutivo que tendrá el Servicio Local
de Educación Pública (SLEP) en Magallanes, Mario García Martínez, ha
causado malestar en distintos docentes regionales como el mismo gremio
regional de los trabajadores de la educación, el exdirector de la
Escuela Bernardo O’Higgins, Julián Mancilla y el profesor de Lenguaje,
Luis Legaza.
El
docente, que se desempeñaba como jefe del Departamento de
Administración de Educación Municipal de Parral, en la Región del Maule,
fue nombrado por el presidente Gabriel Boric en un proceso de Alta
Dirección Pública al cual postularon cerca de 200 profesionales.
Por
el contrario, los Asistentes de la Educación de la Corporación
Municipal de Puerto Natales (Cormunat) respaldaron esta decisión, por
medio de un comunicado. “No podemos, sino estar conformes con el
reciente nombramiento, cuyo proceso de selección concluye con la
decisión del Presidente de la República… Su nombramiento es
independiente de la prórroga e instalación del Servicio Regional de
Magallanes”, indicaron.
Asimismo,
respecto de la opinión y la molestia que esto ha generado en los otros
gremios del sector de la educación, afirmaron que el rol de esta
directiva es el de ser responsables con sus gremios en relación a
“mantenerlos informados y dar certeza a los asistentes de la educación
con un traspaso seguro donde prime el respeto y el diálogo”.
Por
lo mismo, lejos de entender este nombramiento como prematuro,
consideraron que “es oportuno, ya que aún hay mucho trabajo por hacer,
como proyectar los costos del traspaso y valoración de los contratos
pendientes, deudas previsionales y créditos sociales, retiros
voluntarios, el encasillamiento, bienios estipulados por los diferentes
contratos colectivos de cada gremio y resguardar que ningún asistente de
la educación tenga dificultades con su sueldo a raíz del traspaso”.
A
esto se adhiere, concluir el trabajo que aún se encuentra pendiente en
la instalación y funcionamiento de su Mesa Técnica Local y hacer las
observaciones al proyecto de ley en aquellas materias que son de su
interés, para así tener un contacto directo con la nueva autoridad y su
equipo en el transcurso del proceso de traspaso. Esto, con el fin de
transmitir las inquietudes actuales del sistema de educación municipal.
“Nuestra disposición
es a colaborar para que el proceso de desmunicipalización en nuestra
comuna se efectúe en la mejor forma posible, se trabaje con tranquilidad
y tengamos la oportunidad de hacer presente nuestras inquietudes con
respeto a los derechos adquiridos por nuestros afiliados, por el
cumplimiento de nuestro contrato colectivo y que la descentralización
sea una realidad, obteniendo que se cree una Oficina Local para Última
Esperanza, que nos evite las complicaciones de reproducir el centralismo
a nivel regional”, concluyeron.