En
días pasados se conoció por parte del Ministerio de Medio Ambiente de
la clasificación de especies según estado de conservación, resultado del
decimonoveno proceso de clasificación de las mismas, donde entre las 59
especies que cuyo estatus fue revisado y oficializado en el Diario
Oficial N° 43.844 del pasado 7 de mayo del presente año, se incluyó la
reclasificación de la especie caiquén.
Estas
aves, que dado el volumen de su población en la zona austral del país,
específicamente en las regiones de Magallanes y Aysén, hasta ahora
forman parte de la lista de especies autorizadas para su caza. Sin
embargo, tras esta reclasificación se puede presentar una eventual
restricción o prohibición para esta práctica, lo cual según lo
consultado a Gerardo Otzen, presidente de la Asociación de Ganaderos de
Magallanes (Asogama), puede generar consecuencias en los campos.
“Es
una noticia que nos enteramos una vez promulgada en el Diario Oficial,
la verdad que nos parece muy mal, primero porque creemos que a lo menos
podríamos haber dado a conocer nuestro parecer al respecto, ya que somos
los que vivimos en el campo y conocemos el territorio”, señaló el líder
del gremio ganadero, acusando la unilateralidad de la decisión, a lo
cual agregó que “hemos oficiado al seremi de Medio Ambiente apelando a
la Ley de Transparencia para que se nos señale los argumentos que dieron
lugar a esta resolución que modificara la hoy vigente”.
En
ese sentido, Otzen agregó que “actualmente este permitida la caza del
caiquén desde el 1 abril al 31 de agosto, solo para las regiones de
Aysen o Magallanes, donde es muy abundante”, asegurando que una
modificación en los permisos para cazar impactaría negativamente al
rubro.
“Para
nosotros es un motivo de preocupación, el caiquén en la región es muy
abundante y conviven en grandes bandadas que provocan daño debido a su
pastoreo intenso, especialmente en áreas sensibles como siembras o
praderas frágiles, lo cual produce un cambio en la biodiversidad en la
composición de la pradera, ya sea por su excesivo pastoreo y por las
fecas y orina que se concentran en las superficies, contribuyendo a la
compactación del suelo”. concluyó Otzen.