Los siete choques y derribos de postes del sistema eléctrico de Punta Arenas, en lo que va de agosto, hicieron subir, en forma notable, la estadística regional que lleva la Empresa Eléctrica de Magallanes (Edelmag).
Una cifra global, entregada por la gerencia de comunicaciones de la empresa, indica que el año pasado, a esta misma fecha, es decir, al mes de agosto, el total de postes chocados por automovilistas alcanzó a 37.
Una cantidad no menor, pero que este año se ha empinado a un total de 50, los que se han registrado en Punta Arenas, Puerto Natales, Porvenir e, incluso, en Puerto Williams, a lo menos uno.
Se consultó a expertos de la Dirección de Tránsito de la Municipalidad de Punta Arenas, por las razones que pudieran incidir en esta situación que, en algunos casos, también ha significado daños a semáforos y señales de tránsito.
Coincidieron en indicar que la ingesta de bebidas alcohólicas antes de ponerse detrás del volante de un vehículo motorizado, es un factor recurrente, ya que el estado de ebriedad, aun en sus grados mínimos, anula o disminuye reflejos del conductor o lo hace cometer acciones audaces y peligrosas.
Una de esas acciones es circular a velocidades ni razonables ni prudentes en los sectores urbanos y cuyo final es un poste del tendido eléctrico, una señal de tránsito, un semáforo, otro vehículo, de mayor o menor tamaño, y, en el peor de los casos, arrollando a un peatón, a lo que debe sumarse los daños en su propio vehículo o en sí mismo o en quienes tuvieron la mala suerte de compartir el vehículo.
También se indicó como factor de accidente que termina derribando postes del tendido eléctrico, el uso del celular al conducir; no estar atento a las condiciones generales del tránsito; manejar un móvil con problemas mecánicos no resueltos (luces, frenos, etcétera) o, simplemente, no asumir la responsabilidad de ser un conductor responsable consigo mismo o con los demás, a todo lo cual, deben sumarse las condiciones climáticas que imperan en esta zona, como lluvia, viento, escarcha y nieve, según la estación el año.
Sale caro
El derribo de un poste del tendido eléctrico no es barato, muy por el contrario.
La reposición de un poste sencillo varía desde, a lo menos, 300 mil pesos y puede empinarse hasta el millón, a lo que debe adicionarse el monto de los daños en el vehículo que provocó el problema.
Pero esto podría no terminar ahí, ya que la empresa dueña del poste, puede iniciar acciones legales con los servicios de su equipo jurídico y llevar a quien aparezca como responsable ante los tribunales de justicia, a lo menos, para cobrarle los daños causados en el servicio, así se demore largo tiempo en cancelarlos.
Si el asunto es más complicado, por ejemplo, la caída de un transformador o de otras instalaciones vinculadas al poste caído, como el caso de un camión que derribó varios en Puerto Natales, las acciones legales pudieran llegar, incluso, al Ministerio Público.
La moraleja es que no sólo es peligroso y caro, debido a maniobras irresponsables o accidentales, el derribar postes del tendido eléctrico, semáforos o señalética municipal, sino que siempre será mejor evitar accidentes de tránsito de consecuencias imprevisibles.