A mediados de febrero se desarrolló la segunda expedición por mar al Golfo de Penas en la Región de Aysén, al límite con la Provincia de Última Esperanza, a raíz de una segunda denuncia ingresada al Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) por un nuevo hallazgo de mortalidad masiva de cetáceos.
En esta ocasión, el equipo liderado por profesionales del Sernapesca, contó además con la participación de investigadores del Consejo de Monumentos Nacionales, la Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile, la Fundación Huinay y de la Policía de Investigaciones que lleva el caso derivado por la Fiscalía de Aysén, donde el servicio presentó la denuncia y entregó los antecedentes recibidos.
Zona del hallazgo
El doctor Mauricio Ulloa, jefe de Rescate y Conservación de Especies Protegidas de Sernapesca, explicó que la zona que se abarcó en esta oportunidad fue el seno Neumann en el Golfo de Penas: “El seno Neumann era el lugar crítico para tomar muestras de esqueletos que quedaron de la mortalidad masiva y varamiento sucedido el 2015, a los que no se pudo acceder en la expedición anterior realizada en mayo del 2015”.
En el lugar se encontraron alrededor de 70 esqueletos y 2 ejemplares enteros con data de muerte reciente, a los que se les tomaron muestras de piel para estudios genéticos, complejos auditivos para estudio de posible trauma acústico, muestras de órganos internos, así como de vectores y contenido gastrointestinal para analizar la presencia de biotoxinas marinas.
Esperando resultados
Ulloa adelantó que los resultados estarán disponibles para el mes de marzo, pero que una de las hipótesis más probables que explican la muerte de los cetáceos puede ser la presencia de biotoxinas en la cadena trófica.
Desde Sernapesca agradecieron el apoyo logístico prestado por la Armada, institución que dispuso una de sus aeronaves más modernas para labores de exploración aeromarítima para hacer un sobrevuelo de la zona en enero, y que ahora también facilitó la embarcación para poder llegar al lugar y tomar las muestras.
Buscando las causas
En diciembre de 2015, y mientras la PDI de Aysén seguía investigando la muerte de más de 300 ballenas en el sector limítrofe con Última Esperanza, nuevos casos aparecieron en Magallanes. En la oportunidad, el reconocido investigador del Instituto Antártico Chileno (INACh), Anelioi Aguayo afirmó que “nunca en ninguna parte del país ni del planeta habíamos tenido una cantidad de muerte de ballenas de esta naturaleza, en un mismo lugar determinado y de una misma especie”, comentó Aguayo y añadió que “queremos saber cuáles son las causas de la muerte de esta población que se encuentra en peligro de extinción. Queremos saber si trata de causas naturales o de una mortalidad ocasionada por el accionar del hombre”.