Siempre
cada verano, era común ver las tiendas llenas de uniformes escolares y
muchos niños probándoselos. Era crucial hacerlo con tiempo para no
quedarse sin ninguna prenda.
Pero
este año, al igual que todo el 2020, la realidad es otra. Pasillos
vacíos, y mucha ropa colgada que no sabemos si se utilizará o no.
A
tres semanas de marzo, el panorama se ve complejo, sobre todo para la
gente que vive de estas ventas. Manuel Águila, es el jefe de la tienda
El Arte de Vestir. La tienda tiene todo un segundo piso lleno de
uniformes, pero sin el público que, usualmente, venía a comprarlos.
“La
verdad es que ya estamos entrando en el mes de febrero y podemos ver
que hay una baja importante en las ventas de uniforme. Aunque hay varios
colegios que han puesto en marcha un plan para poder retornar, todo
sigue siendo complicado. Tenemos los uniformes de todos los colegios de
Punta Arenas, Natales y Porvenir, pero no sirve de nada, si nadie los
utiliza”, aseguró. También explicó a qué se debe este fenómeno.
“Los
apoderados y la mayoría de los establecimientos, están esperando a
marzo para saber cuál va a ser la decisión final respecto del sistema de
clases. Todavía no hemos podido hacer una medición de cuánto ha sido la
baja porque todavía queda tiempo para que puedan comprar. Pero sí, nos
hemos dado cuenta que la gente no ha venido a comprar como en años
anteriores”, agregó Águila.
Y a tan solo tres semanas de marzo el panorama sigue sin aclararse.