Ayer
el Juzgado de Garantía de Punta Arenas condenó a tres años de libertad
vigilada intensiva a un hombre que abusó sexualmente de su antigua
compañera de trabajo. La pena será monitoreada por el Centro de
Reinserción Social de Gendarmería. Una vez que esté cumplida, tendrá que
estar sujeto a la vigilancia de la autoridad por 10 años.
Barman
de profesión, el acusado perpetró el delito el 20 de diciembre del
2018. Según la acusación, la víctima –que tenía 25 años al momento de
los hechos– pasó la noche junto a sus amigas en el local nocturno
“Muchachas”, ubicado en calle Bulnes. Ya en la madrugada el grupo se
dirigió a un domicilio particular donde se encontraba el condenado.
Tras
continuar con la ingesta alcohólica, el hombre trasladó a la mujer a su
vehículo y condujo hasta un sitio eriazo cerca de la Población Loteo
del Mar. Aprovechándose del estado de inconsciencia de la víctima, el
sujeto procedió a practicarle tocamientos de carácter sexual sin
consentimiento.
En
un comienzo la Fiscalía imputó cargos por violación. El hombre estuvo
casi cinco meses en prisión preventiva, pero nuevos antecedentes en la
investigación le permitieron recuperar su libertad. Al ser enjuiciado en
un procedimiento abreviado, el ente persecutor recalificó el delito
inicialmente formalizado por abuso sexual.
El
tribunal sentenció al acusado a tres años de cárcel, pero le
reconocieron su irreprochable conducta anterior y la colaboración con la
justicia. Estas atenuantes permitieron que la pena se sustituya por la
libertad vigilada intensiva.