Pasadas las 9 horas de ayer, en la sala 1 del Tribunal Oral en lo Penal de Punta Arenas, el senador Carlos Bianchi Chelech, acusado de delitos de negociación incompatible y fraude al Fisco, comenzó a entregar su testimonio frente a los jueces, declaración que duró más de cinco horas.
Según lo señalado por el parlamentario desaforado en su larga exposición, endosó la responsabilidad de la firma del contrato con su suegra a su asesor jurídico. “Converso con mi suegra y le digo que hice las consultas y no hay problema. Entonces si bien no había ninguna exigencia de hacer un contrato por parte del Senado igual le pedí a mi suegra que realicemos un contrato. El año 2006 no había exigencia de contratos que se acaba el 2010. La forma de rendir en el Congreso había un formulario muy simple y en ese formulario se daba cuenta de los gastos que tenían, se firmaba y se entregaba a la contabilidad y el Senado reembolsaba los gastos de los senadores. Mi suegra me pidió que le cancele en efectivo y le pagué ese mes por adelantado y en efectivo, que fue la manera que se hizo permanentemente hasta que estuvo con vida y luego de su muerte se continuó con la otra persona que se quedó a cargo del arrendamiento”.
Bianchi relató a los jueces que debido a su inexperiencia en el Senado arrendó la sede parlamentaria en el 2006 a su suegra, y que en ese momento su asesor jurídico le aseguró que ese procedimiento no era ilegal. “Cuando le pregunto a mi asesor jurídico Manuel José Benítez Gibbons si es posible, fue cuando conversé con mi suegra y a los días posteriores me señaló que era posible”. Agregó que en el 2009, cuando su suegra falleció, cometió el error de continuar con el arrendamiento del inmueble, por lo que realizó un contrato con su cuñada, Victoria Retamales.
Bianchi agregó en su declaración que el pago de su sede parlamentaria está por debajo de la media que se cancela en estos arriendos. “De esos 4 millones y medio de pesos, que si se hace la revisión del gasto, en mi caso está estoy extremadamente por debajo de la media de los gastos de los demás senadores. Jamás gastamos el ítem total de los 4 millones y medio”.
A pesar de esta declaración, al momento de ser interrogado por el abogado querellante Fernando Santelices, se le indicó que el pago de la sede parlamentaria en cuestión era la segunda más cara del Senado. “No sabía lo que me está diciendo”.
Fue así que el abogado querellante señaló que el mes de octubre de 2009 en particular Carlos Bianchi pagaba un arriendo de 980 mil pesos, siendo superado por lo pagado por una sede de Jovino Novoa en la comuna de Providencia donde canceló $1.665.643.
El mes de noviembre de 2009 se indica que Bianchi pagó por la misma sede un precio de $1.298.000, superado por Isabel Allende y Jovino Novoa. Ante estas consultas, el parlamentario indicó que “la verdad que me alegro escuchar lo que se me señala, ya que en ningún momento se me ha dicho que mi sede es la más cara. Saber que hay oficinas más caras es importante conocer. Lo que habría ver que de los 6 millones cuántos gastan los senadores e históricamente somos los que hemos gastado menos”.
Santelices además le consultó a Bianchi sobre los recibos del arriendo, los que habrían desaparecido tras el desborde del Río Las Minas el año 2012, a lo que el parlamentario acusado señaló que “dije que parte de los comprobantes del arriendo se perdieron en el traslado debido al aluvión. Siempre estuvieron a la vista del Senado, nunca dije que se habían perdido todo. En el caso de mi oficina estaba pegada al río y se perdió todo, no solo boletas sino computadores u otros bienes inmuebles, pero no se perdieron todos los comprobantes. Nunca me preguntaron eso en la Fiscalía por lo que nunca dije que se habían perdido los comprobantes”.
Ante la consulta de Santelices de la actual sede parlamentaria de Bianchi, el senador dijo que no sabe cuanto cancela por dicho inmueble porque lo cancela directamente el Senado.
El querellante le consultó además al senador desaforado que al momento de prestar declaración a la Fiscalía señaló que mantenía dos cuentas corrientes, sin embargo mantenía cuatro. Ante esto Bianchi declaró que “tenía dos cuentas corrientes y las otras dos eran sociedades, una de ellas de mi señora que la administraba, pero no era mi cuenta corriente”.
Además Santelices le preguntó sobre los más de 70 millones de pesos depositados en efectivo a sus cuentas entre marzo de 2006 y diciembre de 2010, el senador indicó que “se hizo ver que mis únicos ingresos son de mi cargo de senador, además este cargo tiene varios ítems donde se cancela la dieta entre otros. Vengo de una actividad comercial que genera movimiento, y lo que se ha visto son muchos traspasos de mis cuentas corrientes a otras, dineros que depositaba y que pedía que me depositaran. Todo lo que yo recibía en remuneraciones de mis locales comerciales es depositado en diversos montos. Lanata funcionaba en Punta Arenas y varios depósitos en efectivo se realizaban al lado del Congreso porque estaba al lado. Los retiros los realizamos en efectivo”.
Fiscal
Tras las preguntas de la defensa, parte querellante, del Consejo de Defensa del Estado (CDE), el fiscal Juan Agustín Meléndez también interrogó al parlamentario, quien le preguntó del pago del arrendamiento, donde Bianchi señaló que “desde marzo de 2006 a octubre de 2009 al pagar en efectivo a mi suegra Fresia Espinoza lo que era el reembolso del Congreso. En base al arrendamiento se giraba a mi nombre con la rendición y desglose de todos los gastos. Los cheques eran girados a mi nombre hasta octubre de 2009. Cuando falleció mi suegra y continué cancelando a mi cuñada Victoria Retamales, quien en algunos casos iba a buscar el dinero a la casa o a la oficina, se le entregaba con parcialidad. Muchas veces cuando no estaba en Punta Arenas se lo entregaba a mi señora para que le pague a su hermana. Los registros de estos pagos estuvieron siempre a disposición del Senado, que siempre nos auditaron”.
El juicio que tiene una duración de 12 días continúa hoy en el Tribunal Oral en lo Penal.