Bisnieto de Shackleton recorrió la Antártica en un 4×4

Patrick Bergel, empresario y bisnieto del famoso explorador inglés Ernest Shackleton, que a principios del siglo XX protagonizó una malograda travesía en su barco por los mares antárticos, se inscribió también en la historia tras ser el primero en cruzar cerca de seis mil kilómetros del continente blanco en un auto de pasajeros (adaptado), sorteando caminos adversos y temperaturas que superaban los 25 grados bajo cero.
Arriba de una Hyundai Santa Fe, Patrick y su equipo recorrieron más de 5.800 kilómetros, desde Union Camp hasta McMurdo (ida y vuelta), completando el viaje que su mítico bisabuelo intentó realizar hace más de 100 años.
  “Llegar al Polo Sur fue un momento especial. El hecho de que éste era el lugar al que mi abuelo trató de llegar en más de una oportunidad, y yo estar allí, se sentía como una conexión genuina. Lo que hicimos fue una milésima parte de lo que mi abuelo y su tripulación hicieron. Ya sabes, no hay comparación: accesorios modernos, lujo comparativo. Pero fue un viaje espectacular, y ser el primero en hacerlo es un logro increíble”, comentó entusiasmado Patrick Bergel, bisnieto de Sir Ernest Shackleton.
La expedición extrema, que duró 30 días, comenzó desde Union Glacier hasta el Polo Sur, luego siguió hacia el glaciar Leverett y las montañas transantárticas, pasando por las fumarolas del volcán Mount Erebus, hasta la plataforma de hielo Ross y McMurdo. El viaje se planificó cuidadosamente a través de GPS y las áreas de potencial peligro fueron estudiadas con mucho detalle antes de la salida, pero aún así hubo muchos inconvenientes en el camino.
“Cuando usted conduce a través de un blanco total, empieza a alucinar, ver cosas que no están allí. Nuestros cerebros a menudo nos confundían, creíamos que íbamos hacia arriba y no hacia abajo”, relató el explorador antártico, que se mostró maravillado por la geografía indómita de un continente que no conocía más que por fotos y los relatos de su familia. “Sólo unas pocas docenas de personas han llegado a ver las montañas transantárticas, pero nadie en un vehículo de ruedas había ido más allá. Mi bisabuelo fue el primero en subir a Erebus y yo había visto fotos de ellas (las fumarolas) desde niño. Fue espectacular ver esas columnas de humo saliendo; realmente muy especial”, aseguró Patrick Bergel.

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