El espectáculo de un cerco sobre el cual cuelgan y se agitan bolsas plásticas, muchas de ellas, llenas de basura, podría calificarse, a lo menos, como deplorable.
Y el adjetivo podría transformarse en un epíteto de grueso calibre si a ese “paisaje” se le agregara un terreno transformado en vertedero clandestino de desperdicios, tal vez sin que sus propietarios se hayan enterado del hecho.
Esto puede apreciarse en el costado poniente de la Avenida Martínez de Aldunate, a la altura del número cuatro mil, entre la calle Proyectada 1 y la avenida Alessandri, en el sector sur de Punta Arenas.
Nadie sabe quiénes fueron los responsables de esos hechos.Tampoco nadie los vio, ni podría identificarlos, porque, tal vez, actuaron en horas de la noche, antes del amanecer magallánico.
Otros vecinos culpan al viento de haber arrastrado esas bolsas hasta el cerco que debiera proteger el terreno del acceso de intrusos sin identificar.
Algunos dijeron que “otros que no son de este barrio vinieron a tirar esas bolsas en este lugar”.
Pero haya sido quien haya sido, el cerco y el terreno dan la mala impresión de ser botadero de bolsas plásticas y desperdicios.
Otros sitios
Existen y han sido fotografiados, otros tres sitios donde el feo paisaje de repite, es decir, son basurales clandestino o sitios de acopio de bolas plásticas, cuyo uso está sancionado y prohibido por una ordenanza municipal y contemplado en un proyecto de ley recientemente anunciado a nivel gubernamental.
Uno de esos sitios es la prolongación de la calle Miraflores hasta casi las orillas del estero Río de La Mano, en el sector sur de la ciudad, donde hay restos de colchones, muebles y la carrocería que quedó de un auto chatarrizado que fue incendiado hace un tiempo.
Otro de esos sitios corresponde al estero Llau Llau, en el sector que separa a las poblaciones Alfredo Lorca y Ríos Patagónicos, en cuyo cauce hasta se construyó un singular “puente” o pasarela con colchones en desuso y lanzados a ese lugar por personas desconocidas.
Finalmente, las bolsas plásticas también pueden apreciarse en los campos particulares que están cercanos a los terrenos del vertedero municipal.
En los cercos y tranqueras de esos predios se repite un paisaje deplorable, pues hay centenares de bolsas plásticas colgando de ellos o bien, enredados en los arbustos y árboles que crecen en esos terrenos.
En este último lugar, el viento parece ser responsable de esa situación, pero muchas de esas bolsas escapan de las maquinas que ejecutan las tareas propias del vertedero en el manejo de los desperdicios y la basura domiciliaria que llegan hasta allí.
El municipio de Punta Arenas, a través de la Dirección de Aseo y Ornato y de la empresa contratista Áreas Verdes, desarrollan intensos trabajos para mantener limpia la ciudad, especialmente de las bolsas plásticas, pero, según se indicó, mientras haya personas irresponsables y sigan utilizándose bolsas plásticas, lamentablemente, seguirá habiendo sitios como los ya descritos.