Cambio climático está transformando a la Antártica de blanca a verde

La Universidad Británica de Exeter estuvo hace unos meses en la Antártica, donde dio cuenta de una particular situación producto del cambio climático: Si bien hay un aumento en el derretimiento de grandes glaciares, este hecho ha permitido la proliferación de plantas en el continente blanco.

El aumento de grados en los últimos 50 años ha permitido un pequeño, pero constante crecimiento de vegetación sobre todo en las islas que rodean la península antártica, lo que está captando la atención del mundo científico internacional. Muestras fueron recopiladas desde las islas Elefante, Ardley y Green, todas ellas pertenecientes al territorio chileno.

“La sensibilidad del crecimiento del musgo al aumento de la temperatura en el pasado sugiere que la alteración de los ecosistemas se producirá rápidamente con el calentamiento global, lo que llevará a trastornos en la biología y en el paisaje de esta región emblemática”, explicó Dan Charman, director del proyecto a medios internacionales.

“Hemos comprobado que a las plantas, quienes se asocian con microbios para sobrevivir en climas extremos les está yendo mucho mejor a medida que aumenta la temperatura. Si antes la asociación planta-microbio sobrevivía, ahora con el aumento de la temperatura hay mayor disponibilidad de agua, lo cual genera un ambiente mucho más benigno para ellas, lo que permite su aumento”, explica también el Dr. Rómulo Osses, especialista en simbiosis de microorganismos.

Sin embargo, en Chile también ponen atención a este fenómeno biológico, no sólo por el preocupante deterioro del continente blanco, sino que además porque podría significar un beneficio para la zona norte de nuestro país
Microbios
Lamentablemente, el derretimiento del hielo antártico significará un cambio drástico y perjudicial para el ser humano, pero resulta beneficioso -obviamente- para las plantas y también para los compatriotas de la zona norte de Chile, quienes viajaron más de 4 mil kilómetros al sur para realizar estudios en el continente blanco por un período de tres años gracias a un proyecto de Fondecyt, financiados por el Programa Nacional de Ciencia Antártica y apoyados por el Instituto Antártico Chileno (Inach).

Se trata del Centro de Estudios de Zonas Áridas (Ceaza), ubicado en la Región de Coquimbo y que están desde el 2003 concentrados en realizar estudios científicos relacionados con las condiciones climáticas y productividad biológica.

Rómulo Osses es parte de este centro, el que ha encontrado en la Antártica una posible solución a los problemas en la agricultura de la zona norte, rubro que ha tenido constantes problemas debido a la latente sequía, como también a las precipitaciones y temperatura extrema que ha vivido en el último tiempo.

“Como ahora sabemos que hay microbios que trabajan bajo ambientes extremos, queremos seleccionarlos, hacer las pruebas correspondientes en el laboratorio para poder manejar y proveer a las plantas de este tipo de microbios, las que pueden trabajar bajo estrés hídrico, así dotamos a la planta de una cualidad que no tiene, la cual es crecer bajo condiciones extremas, lo cual será beneficioso para los cultivos que se enfrenten a condiciones adversas aquí en el norte”.

La idea de Ceaza también es ofrecer una alternativa a los cultivos transgénicos que se manejan en la zona, por lo que seguirán buscando en la Antártica una forma de salvar la agricultura de su región.

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