Al contrario de lo que pudiera pensarse, dado que estamos en presencia de un invierno relativamente seco, nada hace presumir a los expertos que estemos ante un hecho anómalo.
Así lo estima Nicolás Butorovic, encargado del Laboratorio de Climatología del Instituto de la Patagonia, dependiente de la Universidad de Magallanes (UMAG), quien dijo que el clima se tiene que analizar desde una perspectiva amplia de tiempo, no basta con haber tenido un año seco o uno lluvioso para sacar conclusiones definitivas.
El especialista explicó que la Organización Meteorológica Mundial -que es la institución que norma todo lo que se refiere a análisis del clima- exige la recopilación de 30 años de datos como mínimo para establecer algún tipo de conclusión o variabilidad respecto del cambio climático. “Acá en la Estación Jorge Schythe, que funciona desde el año 1970, tenemos hasta ahora 46 años de datos continuos y algunos estudios que nos han permitido ver algunas características del clima en la región y específicamente en la ciudad de Punta Arenas”, puntualizó.
Algunas conclusiones
Butorovic manifestó que las temperaturas se mantienen estables en Punta Arenas, lo que también es válido para otras estaciones de Magallanes.
“La temperatura media de Punta Arenas es de 6,5 °C y suele pasarse muy poco. Cuando ha estado presente el Fenómeno del Niño, por ejemplo en 1997 y 1998, saltamos de 6,5 °C a 7,4 °C. Este año llevamos 7,1°C, a pesar de que El Niño está terminando en el resto de Chile, pero acá tenemos un desfase que lo hace manifestarse entre cuatro y seis meses después. En consecuencia, podríamos terminar este año con una temperatura promedio superior a 7 °C”, puntualizó.
Inviernos menos fríos
El encargado de Climatología del Instituto de la Patagonia explicó que quizás hay un poco de diferencia en los inviernos.
“De manera general, en los últimos 20 años, los inviernos están menos fríos. No hablemos de cálidos, porque igual tenemos temperaturas bajo cero, pero si uno analiza ciertos meses, por ejemplo, junio, tuvimos un récord absoluto de temperatura. El promedio normal es 2,2° C, nosotros tuvimos 4,9° C, es decir, 2,7° C más. En julio, el promedio normal es 1,8° C y subió a 2,8° C. En agosto lo normal es 2,8° C y estamos en 2,2° C. Esta semana no se pronostica nieve ni bajas temperaturas y tal vez podría subir el promedio antes de que termine el mes. Esto hace que los inviernos sean menos fríos que años anteriores, pero tampoco es una característica tan decisiva, porque de repente se han dado meses de enero y febrero fríos. En noviembre y diciembre tradicionalmente las temperaturas son altas.
Aumento de las lluvias
Nicolás Butorovic sorprende con un dato que al parecer nadie había considerado hasta ahora y que sí refleja que estamos en presencia de un cambio climático: el aumento de las precipitaciones en Punta Arenas en los últimos 30 años. “Hemos pasado de un promedio de 432 mm que teníamos el año 1988 a 520,1 mm, es decir, ha aumentado casi 90 mm. Y eso para el clima es bastante. Ya pasando los 50 mm es considerable. Pese a que este año es seco, llevamos 313 mm de agua caída hasta hoy día (ayer) y lo normal es 359,9 mm, igual se podría dar que lo alcancemos hacia fin de año. Si se compara con los 753 mm del año pasado y que a esta fecha llevábamos 635 mm, es decir, el doble, el año pasado fue muy lluvioso”, subrayó.
Y agregó que como aún faltan algunos meses, se podría alcanzar, porque en la Patagonia el régimen de precipitaciones es muy heterogéneo durante el año. “Aquí hemos tenido meses de enero donde han caído 100 mm, lo mismo que en febrero, después marzo y abril que no llueve, luego primaveras donde no precipita tanto, pero hemos tenido 80 y 100 mm en diciembre. Esa característica es única de la Patagonia. Por eso es complicado predecir el comportamiento de la precipitación en forma general”.
– ¿Es para preocuparse que en este período no haya tanta precipitación?
“No es tan importante que este año no haya tanta precipitación. Ahora si se repitiera durante tres años seguidos, me preocuparía. Ahora, para los agricultores y ganaderos es malo, aunque este mes, entre agua y nieve han caído 90 mm, pero después septiembre, octubre y noviembre es seco. Eso para la actividad agrícola y ganadera no es bueno”.
– ¿Por qué no es bueno?
“Porque en términos de la humedad del terreno o del agua que se requiere, debe ser gradual, no de golpe. Es decir, que se forme gradualmente un reservorio. Si el suelo está seco durante tres meses, aunque después llueva, va a recuperarse muy poco hacia abajo. Es como si dijéramos, enero y febrero fueron secos, pero en marzo llovió tres veces más. Estadísticamente es válido, pero para la ganadería y agricultura es una pérdida”.
– ¿Cómo se ve la temporada de primavera y verano?
“Hemos tenido un invierno menos frío este año y quizás podría tratarse de un pequeño desfase, es decir, se podría dar un septiembre frío. Una situación que tampoco es anómala, porque hemos tenido nieve en 1998, en septiembre, que duró hasta el 18. Después, el año 2002, tuvimos la misma condición, incluso hasta octubre podrían prolongarse las bajas temperaturas”.