Según la encargada de la unidad de inclusión de Junji Carolina Villarroel, “estamos trabajando por
una educación inclusiva, de acuerdo a la Ley 20.422, que, en su artículo 26
reconoce la lengua de señas como medio de comunicación natural de la comunidad
sorda. Esto forma parte de la misión institucional, aportando al desarrollo
profesional de nuestros compañeros de trabajo”.
La profesional agregó que “quisimos otorgar una estrategia de
comunicación alternativa a los equipos para aplicar en el aula. Agradecemos a
la escuela Padre Hurtado que colaboró a este objetivo facilitando el apoyo de
sus profesionales a Junji”.
Por su parte, el encargado de control de gestión de Junji, Cristián Bahamonde, calificó la experiencia
como buena. “La lengua de señas es una herramienta para integrar. Para mi es
tan necesario contar con este conocimiento como saber aplicar los primeros
auxilios”, manifestó.