Insólita resultó para los camioneros de la Región de Magallanes la respuesta del ministro de Transportes y telecomunicaciones, Andrés Gómez-Lobo al referirse a la histórica demanda de los transportistas con respecto del impuesto específico a los combustibles: “Los camioneros recuperan gran parte del impuesto y muchos cargan en Argentina. No creo que haya un problema”, dijo en su reciente visita a la zona más austral del país. El rubro del transporte terrestre tiene una vital importancia para Magallanes. Son nuestros camioneros los que a diario nos pueden conectar con el resto del país y de esa forma traernos desde el territorio chileno las principales materias primas para sobrevivir en la apartada zona donde habitamos. Además, los camioneros están obligados a transitar por un territorio ajeno, ya que no hay conectividad dentro de Chile. Nuestros transportistas han luchado durante muchos años porque el Estado les garantice poder llegar al norte y al centro del país por rutas propias, pero no las hay. Es por lo mismo que exigen la eliminación al impuesto específico. Los dichos de Gómez-Lobo fueron o mal pronunciados o mal entendidos, porque lo de cargar combustible más allá del alambre no sonó de buena forma. Los combustibles en la Patagonia argentina tienen subvención, lo que no ocurre en nuestro territorio, que contrariamente en vez de incentivar la vida lejos de Santiago a veces la castiga. Son por eso, las demandas regionales y su eterna comparación con Argentina. Si los camioneros magallánicos tuvieran mejores beneficios, deberían traspasarlo a todos nosotros.