Con ello se busca
evaluar los impactos ambientales y sociales de la actividad turística en esta
importante área silvestre protegida.
Profesionales del
Centro de Estudios del Quaternario (Cequea) recorrieron los senderos de montaña
del Parque Nacional Torres del Paine para evaluar los impactos ambientales y
sociales de la actividad turística en esta importante área silvestre protegida.
Esto en el marco del proyecto “Sistema de Manejo Turístico en Áreas Protegidas
de Chile, caso piloto Parque Nacional Torres del Paine”, financiado por Corfo y
ejecutado por Cequa.
El equipo de
ecología, liderado por la bióloga ambiental Fiorella Repetto, y el equipo de
infraestructura, coordinado por el ingeniero civil industrial Rodrigo Gómez,
realizaron una exhaustiva evaluación de los trece sitios donde se ubican
campings y refugios en los circuitos W y Macizo Paine, así como de los más de
100 km de senderos que dan forma a ambas rutas de caminata.
En el caso del
grupo de ecología, el trabajo que requirió dos campañas de diez días cada una,
aportó datos relevantes para evaluar parámetros ecológicos claves, tales como
presencia de especies de flora sensibles o en categorías de conservación, así
como de especies exóticas en cercanías de senderos y áreas de acampar, para
conocer cómo varía su riqueza y abundancia según el grado de intervención
humana. Para esto se formaron distintos grupos de trabajo que abarcaron las
temáticas ambientales de paisaje, flora, fauna, además de la condición de
senderos y campings.
En el caso del
equipo de infraestructura, la visita a terreno de 12 días permitió evaluar in
situ el estado de la infraestructura turística en campings, refugios y en los
circuitos W, Macizo Paine y Carretas, donde se evaluaron puentes y otras
construcciones operativas, así como también analizaron aspectos críticos para
la operación turística en un parque nacional, como son el abastecimiento de
combustible y energía, tratamiento de aguas servidas y de residuos sólidos.
La directora
regional de Conaf, Alejandra Silva, destacó el carácter integrador de este
proyecto “pues así podremos lograr un trabajo colaborativo entre los actores
involucrados en el parque. Además, consideramos que es una ambiciosa apuesta,
pues el piloto que se construya a través de esta iniciativa será un referente
para otras áreas silvestres protegidas del país, aportando a la conservación de
nuestro patrimonio natural”.
Por su parte, el
superintendente del Parque Nacional Torres del Paine, Federico Hechenleitner,
expresó su satisfacción por el desarrollo de esta iniciativa, ya que “responde
a una necesidad expresada por nuestro equipo técnico. Estamos muy entusiasmados
con este proyecto, pues nos permitirá contar con un estudio sistemático de
diversas variables que influyen en nuestra gestión y así tener información para
potenciar el parque como un destino turístico sustentable”.