Cualquier persona
que se dé una vuelta por Punta Arenas puede observar la cantidad de
proyectos habitacionales que se han construido en diferentes puntos de
la ciudad. Para César Alvial, presidente del Colegio de Arquitectos de
Magallanes, esto, sin embargo, es preocupante porque la ciudad no está
creciendo como debería.
“Sabemos
que el valor del suelo urbano es muy caro y puede que las políticas de
los gobiernos no hayan sido, ni sean suficientes, ni en calidad, ni en
cantidad. Hay que revisar mejor como se están ejecutando estos proyectos
porque muchos de ellos se ejecutan en la periferia de la ciudad, y
deberíamos revisar si hay lugares más céntricos para hacerlos, ya que
así se pueden incorporar de mejor manera y no se aísla a las personas”,
señaló.
– También podemos ver que muchos optan por irse a sitios rurales…
“La
ciudad está creciendo de una forma desordenada, porque muchos optan
también por irse a vivir a parcelas, porque vivir en la ciudad es muy
caro. Y luego hay gente que tiene que postular a subsidios, pero a
muchos no les sirven porque no califican a éstos según su ficha”.
– El problema, como usted dijo, es que vivir en Punta Arenas es muy caro…
“Claro,
a diferencia de otras ciudades, el suelo urbano de acá es muy caro y
eso termina haciendo que los terrenos que existen terminen en manos de
muy pocas personas, o en manos de las inmobiliarias. Y ya de ahí es
complicado poder acceder a uno. En los años cincuenta, se realizó una
política de mejorar la calidad de las casas pero no la cantidad. Y luego
fue al revés”.
–
Un catastro nacional efectuado por la organización Techo-Chile y
Fundación Vivienda, indica que en Punta Arenas se registra un incremento
de 194% de familias que viven en campamentos. ¿A qué cree que se debe
esto?
“El
hecho que haya campamentos es un síntoma que efectivamente el
desarrollo de las soluciones habitacionales no está llegando a quienes
debería llegar. Ahora, hay que recordar que esta situación no es nueva. Muchos barrios se formaron a partir de las tomas de terrenos y los campamentos. La ciudad, a mediados del siglo XIX, partió así y ahora estamos viviendo lo mismo”.
– ¿Cómo se podría mejorar la situación de la ciudad?
“En
algunas ciudades de Europa existen herramientas de planificación urbana
más rápidas, que son oficinas de gestión urbana que van trabajando a
medida que va creciendo la ciudad”.
“Acá,
nuestro plan regulador se demoró 10 años en hacerse y a medida que
pasaba el tiempo, se iban produciendo otros problemas que no se
resolvían. Por eso, creo que debemos pensar una forma distinta de
planificar la ciudad. Llevar a cabo otras medidas que puedan resolver los problemas de hoy pero también pensando los de mañana”.