Ciclista extremo compartió experiencia de superación personal sin sus piernas

“Hay gente, hay personas que se achacan porque tienen problemas físicos, los dejó su polola o hay problemas económicos en su familia, pero esas situaciones y muchas otras más en la vida, son superables si se pone fuerza de voluntad, esfuerzo y perseverancia”.
Así de claro fue el mensaje que Adolfo Almarza Riquelme entregó a una audiencia juvenil de Punta Arenas como el único ciclista chileno que participa en la liga mundial de Descenso, un deporte extremo, y para quien la pérdida de ambas piernas cuando era un novel y exitoso deportista  no le impidió desarrollar una vida normal.
Almarza llegó hasta Punta  Arenas para dictar una charla motivacional a   estudiantes de enseñanza media, ayer, y del Instituto Santo Tomás y del Centro de Formación Técnica homónimo  e invitados especiales, hoy, en los salones del Hotel&Casino Dreams.
El ciclista extremo entregó un mensaje de optimismo a todos los integrantes de las delegaciones de establecimientos educacionales de la comuna, insistiendo en que todas las dificultades es posible superarlas, incluso las físicas que, en su caso, han de acompañarle toda la vida.
Almarza, nacido en Melipilla, destacó desde pequeño por sus habilidades artísticas y deportivas, al punto que pudo viajar a edad temprana al extranjero, defendiendo los colores de su colegio melipillano.
Fue, precisamente, al retornar de un viaje a la ciudad de Córdoba, en Argentina, el bus en que la delegación de niños y niñas, compañeros de colegio, protagonizó un accidente que le costó la vida a tres de sus compañeros y amigos y en el cual perdió ambas piernas.
Logró salvar la vida, ya que llegó a Chile en gravísimo estado, pero al cabo de cuatro meses de tratamiento, con el apoyo de su familia, médicos, sicólogos y personas que le demostraron que, pese a haber vivido experiencia similares a las suyas, habían logrado superar la adversidad y había hecho una vida normal.
Almarza transmitió esa experiencia de vida a su auditorio, entre los que estaban las autoridades académicas de la sede del Instituto Santo Tomás; mostró las prótesis metálicas que ahora usa y que no sólo lo acompañarán toda su vida, sino que, además, le permiten practicar y destacarse en el deporte ciclístico extremo, siendo el único chileno en los circuitos mundiales de esa práctica y, además, discapacitado.
Por la tarde visitó las dependencias del Centro de Rehabilitación del Club de Leones Cruz del Sur y, desafiando el frío magallánico, pedaleó por sus calles y avenidas.
La charla de hoy está fijada para las 11.30 horas y los organizadores del evento han cursado invitaciones a autoridades locales, al Ministerio del Deporte, a los directivos del Centro de Rehabilitación y, obviamente, a los estudiantes del Instituto Santo Tomás y del Centro de Formación Técnica homónimo.

Contenido relacionado

Envíanos tu denuncia o información AVISOS ECONÓMICOS