Las
aguas del canal Beagle siempre traen novedades para el mundo
científico, y en esta oportunidad para la expedición científica Exofan
no fue la excepción.
“Encontramos
una floración algal (de algas), no muy frecuentemente observada en la
región”, explicó José Luis Iriarte, doctor en Oceanofrafía y jefe
científico de la expedición, quien agregó que “son microalgas del grupo
de las cianobacterias, es decir, que son capaces de realizar
fotosíntesis con una alta biomasa o abundancia”.
“Lanzamos
redes de microalgas y también instrumentos que miden la fotosíntesis,
salieron bastante densos, de color verde”, continuó explicando el
también investigador del Centro IDEAL, quien confirmó además que la alta
concentración abarca los primeros 20 o 30 metros de la columna de agua.
Ahora,
hay un factor que es aun más llamativo para los científicos del equipo,
esta floración producida en el Beagle es de microalgas poco comunes en
el mar.
“A
nivel mundial, el grupo de cianobacterias son típicas del ambiente de
agua dulce y producen toxinas muy letales para la vida acuatica, y aquí
encontramos un grupo de estas algas a alta salinidad”, explió Iriarte.
Actualmente
las muestras están siendo sometidas a análisis taxonómicos para
describir con precisión de qué especie de cianobactería se trata, como
también se están realizando análisis químicos para de esta forma
determinar si poseen alguna clase de toxina; vale decir, saber si este
“bloom” (floración) es o no nociva.
“Una
vez que se confirme si hay producción de toxinas o no, hay que ver de
qué tipo de toxinas estamos hablando”, explicó Iriarte, quien agregó:
“Pueden ser unas que no estén provocando mortalidad en los organismos
marinos; si hay toxinas, hay que ver a qué organismos marinos está
afectando, pueden ser invertebrados como los moluscos, como también aves
o mamíferos marinos y, lo más importante, hay que ver si tiene un
efecto sobre el ser humano”.
Floración en aumento
Durante
los últimos cinco años se ha evidenciado un aumento en las floraciones
algales nocivas, también conocidas como FAN, y en ese sentido Iriarte
explicó que “sabemos que para la Patagonia, desde Puerto Montt hasta el
Cabo de Hornos, la mayor radiación junto con la disminución de los
vientes y una alta concentración de nutrientes permitirían un
crecimiento favorable para cualquier grupo de microalgas”.