Cuando hay una acumulación de botellas de
vidrio en una casa, producto quizás de alguna fiesta o simplemente el paso del
tiempo, para muchos viene a la cabeza la Corporación de Ayuda al Niño Quemado
(Coaniquem).
La institución se ha asociado en el
inconsciente colectivo a esos grandes tambores verdes donde se puede depositar
todo tipo de vidrio como una forma de reciclar y ayudar a su vez, a reunir
fondos para los niños que han sufrido quemaduras.
En la Región de Magallanes, esta campaña
permanente también está fuertemente arraigada, sin embargo hace más de un año
se encuentra en una especie de “veremos”.
La razón: las instalaciones de Coaniquem se
encontraban en una casa en la que había habilitado un centro de acopio para
recibir botellas, y luego venderlas a Cristalerías Chile para obtener recursos.
Sin embargo, en enero de 2014, a causa de los altos costos de arriendo del
inmueble que, además, sería vendido, debió trasladarse a dos oficinas pequeñas
y con eso se quedó sin centro de acopio.
Es por esto que sólo se recibió vidrio hasta
junio de 2013 y hasta hoy se está a la espera de un nuevo lugar para continuar
con su labor de recolección.
“El alcalde se comprometió a trabajar con
Coaniquem, a ver un sitio de acopio y cómo podíamos hacer el traslado hacia el
norte, pero esto no se ha concretado. En junio de 2014, vino nuestro
presidente, Jorge Rojas, y también se comprometió con él que antes de fin de
año iba a quedar solucionado y no ha pasado nada”, señala la coordinadora
regional de la organización, Viviana Córdoba.
La mujer asegura que este era un tema que se
venía conversando con el alcalde Emilio Boccazzi desde los tiempos en que era
concejal. “Él sabía del problema del vidrio hace mucho tiempo”, afirma.
Hace pocos días se detectó un nuevo basurero
clandestino, ubicado en Calle 1, entre Los Flamencos y Enrique Abello. En él se
podía observar una gran cantidad de botellas de vidrio desparramadas. Esto
llamó la atención de Coaniquem, quienes atribuyen sus posibles causas
justamente a la falta de un acopio.
El alcalde, por su parte, comentó que se ha
intentado cumplir con lo prometido, “pero no es tan fácil. Hemos tratado de
articular una red, pero nos ha faltado tiempo”.