Estamos
culminando el año 2017 y como casi siempre ocurre, esta es una época de
balances del trabajo realizado, de los logros y avances conseguidos,
pero también de aquellas cosas que no resultaron y que sin dudas
ameritan profundas reflexiones que permitan mejorarlas, en definitiva,
mirar el futuro con optimismo y enfrentar con mucha más fuerza los
desafíos y metas que nos planteamos.
Si
bien fue un año atípico, producto del proceso eleccionario
presidencial, como senadora por Magallanes continué realizando un
trabajo serio y responsable desarrollado en distintos ámbitos, donde
pudimos avanzar y obtener importantes logros para nuestra región.
Sólo
por mencionar algunos, logramos gracias a un trabajo conjunto, obtener
la rebaja en los pasajes para adultos mayores extensivo a todos los días
de la semana, en el Senado aprobamos también el proyecto que impulsamos
que permite la donación cruzada de órganos en vida y que quedó en
condiciones de convertirse en ley.
Y
sin lugar a dudas, uno de los trabajos más reconfortantes fue el que
realizamos en conjunto con autoridades y con las oncomamás, los frutos
están a la vista, sólo hace unos días en el Senado despachamos el
proyecto que crea un seguro para padres con hijos que padecen
enfermedades graves, y que está listo para ser promulgado, la anhelada
Ley Sanna.
También
logramos aprobar la indicación que permitirá bono especial para las
manipuladoras de alimentos que se desempeñan en la región de Magallanes,
sindicato con el que hemos venido trabajando en conjunto desde hace
años, trabajo que nos ha permitido obtener grandes avances para este
sector.
Tremendamente
satisfactorio fue, también, el trabajo desarrollado por espacio de dos
años con diferentes organismos del estado y con personeros de
agrupaciones ambientalistas, lo que permitió que el Consejo de Ministros
aprobara la creación del monumento natural Canquén Colorado en el
sector de San Juan, cuyo propósito es proteger a esta especie.
Este
2017 que termina fue un año muy intenso en el que Magallanes tuvo
también por primera vez una candidata a la Presidencia de la República, y
lo hicimos con mucho entusiasmo, donde tuve la increíble oportunidad de
recorrer todas y cada una de las regiones y comunas de nuestro país.
Levantamos
las banderas de la esperanza, del optimismo, de la decencia, de la
ética, de la buena política. Con mucha alegría ví brillar los ojos de
niños y niñas, de las mujeres, de nuestro jóvenes y adultos mayores. Esa
experiencia ha sido impagable, hoy cuando se nos va un nuevo año, me
quedo con eso, con haber tenido la oportunidad de crecer como persona,
de escuchar en terreno las necesidades y aspiraciones de nuestra gente y
agradecida del inmenso cariño recibido. Seguiré trabajando con más
fuerza como Senadora de Magallanes, con la convicción intacta de que
realizando un trabajo en conjunto, sin mezquindades, pensando sólo en el
bien mayor que son las familias chilenas, lograremos avanzar con
equidad hacia una mejor calidad de vida.
Que
estas fiestas de fin de año reine la paz y el amor en nuestros hogares y
que nos bendiga la esperanza de un año pleno de salud, bienestar y
prosperidad.
Bienvenido 2018.