Comerciantes del centro sacan cuentas alegres con el avance a Fase 3

“Y volveré, como un ave que retorna a su nido. Verás que pronto volveré y me quedaré”.

Esa canción de Los Ángeles Negros le cae perfecto a la situación del comercio del centro de Punta Arenas.

De
a poco este 2021 han podido retornar a funcionar como lo hacían antes
de la pandemia, pero sin duda, el avance más grande se vio la semana
pasada, cuando pudieron volver a funcionar el fin de semana.

No
hay que ser un vendedor como Joe Girard, para entender que esos son los
días donde estos negocios atienden a más público y así mejorar la
situación en que les dejó la crisis sanitaria.

Un
ejemplo es el local Vieja Patagonia, una librería que tuvo que ampliar
sus servicios para funcionar durante la pandemia. De vender solo libros,
ahora también es un lugar de abarrotes y donde se pueden adquirir
objetos antiguos que cuentan la historia de la Patagonia.

Para su administrador, Alejandro Toro, el sábado se notó el cambio en la ciudad.

“Nosotros
teníamos un horario más acotado durante este tiempo. Pero el sábado
pasado se notó el alza de público. Llegó mucha gente durante el día, ya
que es cuando tienen para poder visitar este tipo de tiendas con más
tiempo y eso nos beneficia. Además, ahora tenemos más productos que
adquirimos durante la pandemia, y son cosas que se van a quedar, ya que
el públicio se acostumbró y te comienza a exigir más que antes”, aseguró
Toro.

Otro
caso es la tienda Mad Music. Durante la mayor parte del 2020
funcionaron con sistema de delivery, pero poco a poco pudieron volver a
la antigua normalidad. Su dueño, Ricardo Palma, señaló que esto les
permitirá seguir funcionando, aunque no sea igual que antes.

“Se
notó el movimiento que ocasionó el levantamiento de la cuarentena de
los fines de semana. La gente necesitaba salir y lo está ap
rovechando.
No me puedo quejar, porque realmente hemos tenido mucha clientela, pero
nunca como el tiempo previo a la pandemia. Pero por ahora con esto
podemos aguantar lo que queda de pandemia”, dijo él.

Una
opinión similar tiene Valentina Monje, dueña de local Puq Store de la
calle Bories. Ella también concuerda que ha aumentado la clientela, pero
no está cerca de ser igual al tiempo previo a la pandemia.

“Llevamos
trabajando desde que pasamos a Fase 2 y se nota los fines de semana que
hay más flujo. Ahora podemos abrir los sábados, y eso nos favorece
porque la gente puede salir con tranquilidad. El primer fin de semana
sin cuarentena se notó que la gente quería salir a vitrinear y pasear,
así que en el futuro debería mejorar la situación, aunque todavía no
estamos cerca de la normalidad antes de todo esto”, afirmó Monje.

Un caso particular es lo que pasa en la Casa Cuevas, especializada en artículos deportivos.

A
pesar de que en la tienda se ve mucha gente circulando, la situación en
Santiago los ha afectado. Su administrador, Luis Ruiz, confesó que han
tenido problemas con la llegada de mercadería de la capital.

“Realmente
se has movido un poco más, no tanto como queríamos, pero se ha visto
más movimiento que antes. Eso sí, un problema que se nos ha presentado
ah
ora por el encierro
de Santiago, es que hay mercadería que pedimos, pero no nos ha llegado.
No sabemos cuanto más va a durar esa situación”, advirtió Ruiz.

Lo
único cierto e innegable, es que el centro cada día más se parece a los
días previos al arribo del Covid-19. Pero con la mayoría de las
personas vacunadas, se espera que esta nuble negra pase y tanto las
tiendas como las personas naturales puedan volver a su rutina y realidad
de antes.

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