Decir
que el centro de Punta Arenas cambió totalmente de aspecto el día de
ayer, respecto de la semana anterior, sería exagerar, pues la mayoría
de los locales ya estaba operando de un modo u otro.
Sin
embargo, para quienes no habían podido abrir las puertas de sus
negocios al público, el paso a fase 3 fue un momento muy esperado,
cuando no el término de un particular y solitario calvario.
Rafael
Paine es dueño del local Trazados, al interior de la Galería Terranova
en Punta Arenas. Su especialidad, nos dice con renovado entusiasmo, es
el estampado de poleras, tazones, cerámicos e impresiones.
Ayer
se le veía feliz de poder abrir nuevamente su local para recibir
público y no solo atender puertas adentro, es decir a pedido. “Es
importante porque en fase 2, como hay menos movilidad hay menos
movimiento, y más encima nosotros estábamos cerrados y sin poder atender
gente en el local, lo que implicaba no tener ingresos. Lo peor es que
aquí en la galería igual nos siguen cobrando gastos comunes y arriendo,
aunque eso es en general en todas las galerías. En nuestro caso, el
dueño igual nos cobró un poco menos del total del arriendo, pero los
gastos comunes se siguen pagando sí o sí”.
–¿Y cómo fue la caída de ingresos?
“Se notó mucho cuando retrocedimos de fase, yo te diría que bajamos un 60 o 70 por ciento respecto de lo normal”.
–¿Y tuvo que despedir gente?
“Aquí
somos mi socia y yo, pero se hace pesado, porque siempre hay que andar
tocando puertas y, aparte de eso, hay que seguir pagando la patente, el
IVA y los gastos propios de cada uno, la familia, en fin. Ahora, con el
bono del Gobierno tenemos que analizarlo bien si postulamos o no, pero
lo bueno fue un aporte de Sercotec que nos facilitó dinero para lo que
es compra de insumos y maquinaria”.
Beatriz,
dependiente del local Astelcom, dedicado a productos de tecnología, nos
dice: “Fantástico, porque así podemos reactivar la economía de la
ciudad también, y para nosotros mejorar nuestras ventas que han sido muy
bajas todo este tiempo”.
GastroPuq
Para el presidente de GastroPuq,
Jaime Jelincic, la noticia resulta especialmente bienvenida. “Es un
avance importante porque nos permite también trabajar los fines de
semana, que son los días más fuertes en cuanto a ventas, debido a las
familias que acostumbraban visitar nuestros restoranes”.
Agregó que “el paso a fase 3 nos permite mantener aforos de 50 personas bajo techo, incluyendo al personal”.
Además, ya no se exigirá tener las dos vacunas para ingresar, aunque Jelincic
aprovecha de explicar que en su local ofrecerán un servicio de rebaja
de 5% a quienes tengan las dos vacunas. “Eso es algo voluntario de cada
uno de los locales”.
Eso sí, las restricciones de toque de queda a partir de las 10 de la noche se mantienen en la ciudad.