La comisión de Constitución del Senado aprobó ayer la iniciativa que busca robustecer el Ministerio Público. Uno de sus objetivos será aumentar la dotación de fiscales para la investigación de delitos de alta complejidad y vinculados al crimen organizado.
Esto surgió a raíz del incremento sostenido de las nuevas modalidades delictivas en nuestro país, que se ve reflejado en la cantidad de delitos violentos o de alta connotación pública. A su vez, pretende reforzar las herramientas y recursos que cuenta la Fiscalía para mejorar la eficacia de la investigación y persecución penal y la atención a víctimas y testigos de delitos.
La iniciativa legislativa considera cambios en la estructura del Ministerio Público, como la creación de la Unidad de Supervisión de la Persecución Penal; la reincorporación de los fiscales regionales como fiscales adjuntos una vez concluido su período; la entrega de asignación profesional para administrativos y auxiliares que reúnan los requisitos necesarios; la reestructuración de divisiones funcionales; y el perfeccionamiento de los mecanismos de gestión institucional.
De esta manera, el proyecto de ley propone incrementar un total de 819 cargos: 4 jefes de unidad; 205 fiscales adjuntos; 337 profesionales; 118 técnicos; 150 administrativos, 5 auxiliares, en un período de cuatro años.
En principio, la iniciativa propone un aumento de 89 cargos el primer año, 137 el segundo; 244 el tercero y 349 el cuarto año. No obstante, tanto los senadores como el fiscal nacional, Ángel Valencia, plantearon modificar la gradualidad propuesta en el proyecto para que el aumento sea más significativo los primeros años de entrada en vigencia.