Era profesor, pero de ello hace muchos, demasiados años quizás.
Después
del golpe de 1973, Nelson Vidal fue exonerado, recuerda, y desde entonces tuvo que
extremar sus recursos para salir adelante. Trabajó de marino mercante,
obrero, empleado en estancias, guardia, “hice de todo”, comenta.
Nunca pudo volver a la docencia, ni tampoco formó una familia. Con el paso de los años, la vida se fue haciendo más difícil.
Ahora,
con una jubilación de tan sólo 120 mil pesos mensuales y luego de años
de estar sin trabajo, este hombre de 72 años decidió recurrir a las
redes sociales para poner un aviso en busca de empleo. “No entiendo cómo
a mi edad tengo que estar pidiendo trabajo. Tampoco es justo, la forma
como la gente discrimina a las personas de la tercera edad que todavía están bien de salud y pueden todavía ser un aporte”.
Su
última ocupación fue como guardia, pero por su edad, finalmente, debió
dejar de trabajar hace ya una década. “No me parece justo que a uno lo
echen sólo por la edad”, dice.
Y sin embargo, su aviso tuvo éxito.
Ahora, Vidal trabaja en la mantención de calentadores, algo en lo que asegura posee gran experiencia y destreza.