A
pocos meses de que comience una nueva temporada de invierno en Puerto
Williams, la Corporación Nacional Forestal (Conaf) dio a conocer
importantes estadísticas con respecto al uso de leña seca en aquella
apartada zona.
Por
esta razón es que funcionarios de la entidad llevaron a cabo ensayos de
secado de leña en dos períodos de tiempo y bajo distintas
circunstancias. El primero fue entre octubre de 2017 y marzo de 2018,
mientras que el segundo comprendió al tramo entre enero y marzo de 2019.
En
el primer período de 2017 se acopió a la intemperie 18 metros cúbicos
de leña ordenados en espacios con vacíos, y a 10 centímetros sobre el
suelo (esto con la ayuda de pallets), para así permitir la circulación
del aire y ayudar a la pérdida de humedad.
Esta
muestra se mantuvo siempre expuesta a las distintas condiciones
climáticas de la zona en un predio fiscal de Conaf, y se monitoreó con
instrumentos especializados para detectar la pérdida de humedad.
Finalmente, los resultados arrojaron que durante un período de seis
meses, la leña llegó a un 35 por ciento de humedad.
Posteriormente,
en el segundo ensayo, llevado a cabo durante los tres primeros meses de
este año, se estudiaron 12 metros cúbicos, pero en esta ocasión en el
secador de leña de la municipalidad de Cabo de Hornos, un lugar
protegido de las inclemencias del tiempo y acondicionado especialmente
para disminuir el porcentaje de humedad en el tipo de combustible más
usado para calefaccionar las viviendas en Puerto Williams.
Los
resultados en esta ocasión fueron sorprendentes: en tan sólo tres meses
de ensayo, se logró obtener un porcentaje de humedad cercano al 30 por
ciento, es decir, en la mitad de tiempo en comparación al estudio
anterior, y con las condiciones de secado óptimas, la leña consiguió
incluso menos porcentaje de humedad.
Al
respecto, el director regional de Conaf, Mauricio Véjar comentó: “Una
leña se considera seca al registrar un contenido de humedad desde 25 por
ciento hacia abajo, por lo tanto, esto nos sirve para poder implementar
y transferir este conocimiento a los vecinos en sus propios hogares,
para que puedan encastillar o apilar leña de forma eficiente y lograr
contenidos de humedad adecuados tanto para el medio ambiente como para
su calefacción domiciliaria”. Así mismo, Mauricio Véjar indicó que el
uso de la leña seca “va a hacer mucho más eficiente el uso de la estufa a
combustión lenta que de este modo se torna menos contaminante”.