Compleja realidad de persona clase media y divorciada: condenada a vivir arrendando

Condenados
a vivir arrendando: esa parece ser la realidad de muchas familias de
clase media en Punta Arenas, que han debido iniciar una segunda familia y
para quienes no existen políticas públicas que puedan ayudarlos.

Y
es que si bien es importante que los sectores vulnerables reciban la
prioridad en los recursos estatales, las familias de sectores medios que
han sido afectadas por un divorcio o una separación, prácticamente, no
tienen la posibilidad de acceder a una nueva vivienda, pues, al tener su
primera casa comprada con subsidio, están excluidos de los programas
estatales y la banca privada, no los considera.

Para
conocer más en detalle este último punto, hicimos un recorrido por
diversos bancos de la plaza para conocer las condiciones requeridas para
adquirir una segunda vivienda. El resultado es que el pie mínimo
requerido es de un 20 por ciento en la mayoría de los bancos, incluidos,
BancoEstado o cooperativas como Coopeuch. Asimismo, en Banco Falabella,
la exigencia de pie llegó a un 30 por ciento del valor de la vivienda.

En
terminos concretos para una vivienda de 2 mil 300 UF, una de las casas
nuevas más baratas disponibles en el mercado de Punta Arenas,
actualmente, se requiere de 13 millones de pesos, como mínimo.

En
el caso de una casa usada cuyo valor puede llegar, como mínimo, a 50
millones de pesos en Punta Arenas, en casos excepcionales, esta cifra
disminuiría a 10 millones.

“Es
inalcanzable para la gran mayoría de la gente. Gano un millón de pesos,
para el Registro Social de Hogares figuro en el 10 % más rico de Chile
y, por lo tanto no tengo derecho a nada. Cada mes, hago malabares para
pagar la pensión alimenticia y el dividendo de la casa donde viven mis
hijos y a la cual puedo entrar sólo al living. Con mi actual señora
llevamos años arrendando y por Dios que nos gustaría tener un lugar
propio para formar nuestra familia”, comenta un profesional radicado en
la zona.

BancoEstado

BancoEstado,
quien acaba de lanzar otro programa de crédito hipotecario para
sectores vulnerables, contestó a esta pregunta. “Siempre estamos
revisando nuestros procesos y condiciones para clientes, particularmente
en los créditos hipotecarios, que sabemos es una demanda creciente y la
conclusión de un sueño de muchas familias. Hoy estamos concentrados en
dar curso a las más de 150 mil solicitudes que recibimos en la última
campaña “Hipotecazo”, enfocada en la compra de primeras viviendas, es
ahí donde hoy tenemos una alta demanda para nuestros sistemas y equipos
de trabajo”.

Y
agregó: “El financiamiento de hasta 80 %, que es un estándar de la
industria y sugerido por la regulación, es sobre todo una protección
para el cliente, pues evita un sobre endeudamiento y las consecuencias
de éste”.

El presidente
regional de la Cámara Chilena de la Construcción, Carlos Braun, admitió
también que por ahora no hay políticas públicas orientadas a este
segmento y que permitan mejores condiciones de financiamiento para una
segunda vivienda.

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