Dado los casos de
contagio por coronavirus registrados en el Complejo Penitenciario de
Punta Arenas, las 434 personas privadas de libertad que se encuentran
hoy recluidas en la cárcel han debido reducir al máximo su nivel de
interacción al interior de los distintos módulos.
Desde
la suspensión de las visitas en marzo de este año, las videollamadas y
diversas actividades deportivas, de recreación y cultura, han sido las
principales instancias de esparcimiento, las que sin embargo debieron
restringirse en pos de las medidas de bioseguridad adoptadas para
resguardar tanto a la población penal como a los funcionarios de
Gendarmería.
Por
lo mismo, el área de Reinserción de Gendarmería en Magallanes gestionó
gracias a recursos otorgados por la subdirección nacional de Reinserción
Social, la compra de diez televisores LED para ser instalados en los
salones con que cuenta cada módulo, así como en la sección femenina, y
de esta manera poder ofrecer cierto nivel de esparcimiento mediante
canales abiertos de televisión y su programación habitual, explicó la
jefa regional (S) de Reinserción, Tania Reyes Coronado.
Cabe
agregar que a la fecha, de los 15 casos positivos para Covid-19
detectados al interior del penal, todos se encuentran en condición de
“recuperados”, mientras que 13 personas privadas de libertad están en
aislamiento preventivo, todos en buenas condiciones de salud.