Sus funerales se realizaron ayer, partiendo el cortejo funebre, desde
su casa masónica, las dependencias de la Sociedad de Instrucción Popular, hasta
donde llegó una multitud para acompañarlo hasta su morada final, el Cementerio
Municipal.
Nervi dejó de existir el 21 de octubre, cuando cumplía 69 años.
De padre radical, bombero y masón, Claudio Nervi Alvarado, abrazó
desde muy joven la gran vocación que lo acompañaría toda su vida; la docencia.
Nervi egresó de la Escuela Normal de Ancud, para realizar toda su
carrera dedicada a la educación en las aulas públicas, jubilando de ese sistema
tras haber sido inspector general del Liceo Industrial.
En una ceremonia privada, sus cercanos destacaron la calidad moral y
humana de Nervi y algunas de las obras por las cuales será recordado.