Apenas dos horas antes de que se cumpliera el plazo legal, a
las 11.00 horas de ayer, el Concejo Municipal de Punta Arenas inició una sesión
extraordinaria que tenía como punto principal la transferencia de recursos a la
Corporación Municipal (Cormupa), para el pago de sueldos e imposiciones de los
trabajadores.
La subvención, de $ 350 millones, se hacía necesaria tras el
retraso de la llegada de los fondos provenientes del Ministerio de Educación,
cuya pertinencia es analizada por Contraloría. Ante ello, la institución se
veía en la necesidad de contar con recursos para pagar las imposiciones de sus
trabajadores antes de las 13.00 horas de ayer y enfrentaba el riesgo de caer en
retraso y, por lo tanto, perder el beneficio de la Bonificación a la Mano de
Obra.
La votación fue, además, la primera sostenida luego de que
dos de los concejales que conforman la mesa ingresaran a trabajar para la
Cormupa: Julián Mancilla, quien en marzo asumió la dirección de la Escuela
Bernardo O’Higgins, y David Romo, quien ingresó a un cargo de administración en
el mismo recinto. Ambos decidieron inhabilitarse de la votación, pese a que
aseguraron que no están legalmente obligados a hacerlo.
Quien no se inhabilitó para votar fue el concejal Mario
Pascual, quien también trabaja para la corporación. El edil adujo que “yo soy
un profesional contratado por el Proyecto de Integración, no por planilla
regular. No voy a ganar ni perder, porque son fondos absolutamente distintos”.
La modificación presupuestaria y consecuente subvención
fueron aprobadas con las dos abstenciones. Con ello, el municipio ha
transferido más de $ 500 de los $ 1.800 millones solicitados por la Cormupa
para prestar el servicio de educación municipal durante este año.