Esto, porque la presencia de fauna doméstica está prohibida al
interior de las áreas silvestres protegidas del Estado, pues constituye una
amenaza para la fauna nativa, por cuanto altera su hábitat y puede transmitir
enfermedades fatales.
Así, el 4 de mayo en el marco de sus labores habituales de patrullaje,
guardaparques de CONAF capturaron a 40 caballares en un área cercana a la Sede
Administrativa (Villa Monzino), pertenecientes a vecinos del Pueblito Serrano
de acuerdo a las marcas a fuego de los animales. Tras encerrarlos en los
corrales dispuestos para estos efectos, se formalizó la denuncia ante
Carabineros, quienes cursaron los partes correspondientes a los propietarios
involucrados. Posteriormente, los animales fueron entregados a sus dueños y los
antecedentes remitidos a la Fiscalía de Puerto Natales.
En tanto, el fin de semana, se capturó alrededor de una veintena de
vacunos, tras lo cual se realizó un procedimiento similar. En ambos casos
concurrieron al lugar carabineros del Retén Torres del Payne (Cerro Castillo).
El superintendente del Parque Nacional Torres del Paine, Federico
Hechenleitner, recalcó que “los animales domésticos son una amenaza permanente
para la biodiversidad del parque. Dado que estamos rodeados de predios
ganaderos, constantemente monitoreamos su presencia para sacarlos fuera de los
límites del parque”.
Entre los efectos negativos de la presencia de animales domésticos al
interior del parque, Hechenleitner agregó que “se produce competencia por
recursos como alimento y hábitat, ocurren movimientos de poblaciones por presión
de los animales domésticos (por ejemplo, los vacunos desplazan a las
poblaciones de huemules), así como alteraciones en el comportamiento de la
fauna silvestre (los perros de los ganaderos provocan cambios en el
comportamiento de los pumas)”.
En tanto, la guardaparque médico veterinaria Katheryne Paulsen expresó
que “trabajamos constantemente en educar a la población acerca de la
transmisión de enfermedades desde los animales domésticos hacia la fauna
silvestre. En el último tiempo hemos detectado casos de sarna en zorros,
transmitida por animales domésticos, lo cual es un ejemplo concreto del peligro
que provoca la interacción con nuestras poblaciones silvestres. Eso puede
llegar a ser una causa de disminución de individuos y, potencialmente, provocar
la extinción de alguna especie vulnerable”.