En reciente estudio destinado a reunir
antecedentes acerca del flujo vehicular y de peatones en distintos cruces de calles y avenidas de
Punta Arenas, en sus primeros resultados, determinó que existen 125 cruces
peligrosos y que, en ese marco, se requiere
la instalación de dieciocho semáforos.
El estudio, ejecutado por una consultora
privada, se está llevando a cabo con fondos del Ministerio de Transportes y
Telecomunicaciones y tiene un costo sectorial del orden de los 196 millones de
pesos y la unidad técnica a cargo es la Dirección de Tránsito de la Municipalidad
de Punta Arenas.
Un rápido recorrido por la ciudad permitió
captar algunos cruces cuya visibilidad para conductores y peatones podría ser
calificada como ”regular” y “menos que regular”, es decir, implican más riesgos
de accidentes.
Obviamente, no son todos ni están todos, pero
el conocerlos a través de nuestras páginas, puede ayudar a los conductores de
vehículos motorizados y a los peatones a ser más cuidadosos que lo habitual ,
ya que no existen semáforos en todos los cruces en que se necesitan y los
discos “Pare” y “Ceda el paso”, son escasamente respetados por unos y otros.
La Dirección de Tránsito comunal, en
reiteradas oportunidades, ya sea a través de su titular, Sergio Oyarzo, o de su
subrogante, Víctor Velásquez, han reiterado una recomendación considerada de
suma importancia: si hay señalética instalada en esos cruces, tiene que ser
respetada.
Junto con ello, se ha señalado la importancia
que tiene respetar la norma de la Ley de Tránsito vigente y que es taxativa en
señalar que los conductores de vehículos motorizados deben reducir la velocidad
de sus máquinas al llegar a un cruce de calles.
“Es una precaución muy importante, respaldada
por la ley”, señaló en su oportunidad Sergio Oyarzo y esta instrucción y su
cumplimiento es observada con atención durante el desarrollo de los exámenes
para obtener licencia de conducir, otra de las importantes tareas que tiene la
Dirección de Tránsito.
Puntos clave
Uno de los lugares donde los conductores de
vehículos motorizados que suben por calle Errázuriz deben ser cuidadosos es al
llegar a la calzada oriente (la de la playa) de Avenida España, porque el
kiosco de una empresa de radiotaxis obstruye la visual y, además, cerca de esa
garita se estacionan en forma indebida, otros vehículos.
Y no sólo allí hay poca o escasa visual: el
cruce de calle Prat con Avenida Independencia, pese a la instalación de espejos
de buen tamaño que miran hacia el cerro y permiten apreciar el entorno a
quienes vienen desde el sur por la calle Prat, no es fácil, ya que obliga a
estos últimos “a sacar la nariz del vehículo hasta la avenida” y este
movimiento los deja casi a mitad de calzada, con el consiguiente riesgo de
colisión y son obstáculo para los peatones que quieren seguir de playa a cerro.
Asimismo, en el Barrio Prat existen cruces
con poca visibilidad, por ejemplo, en la esquina de la calle Luis Uribe con
General Salvo, existe un disco “Ceda el paso”, pero parece ser insuficiente, ya
que unos hermosos árboles casi ocultan a los vehículos que bajan por General
Salvo y obligan a los que circulan por Uribe no sólo a detenerse, como la norma
ordena, sino que deben acelerar para acceder a la calle General Salvo.
Otro aspecto de este problema lo representa
la gran cantidad de vehículos que sus conductores estacionan sobre las veredas o que los dejan en las entradas
de vehículos de sus residencias: esos vehículos constituyen obstáculos visuales
de consideración y contribuyen a aumentar el riesgo de accidente.
Otros cruces
peligrosos
Entre muchos, la calle Pedro Bórquez con Isla
de Pascua, entre las poblaciones El Pingüino y Carlos Ibáñez”, Avenida Bulnes
con Bilbao, es decir, al costado norte del Cementerio Municipal de Punta
Arenas, en Lautaro Navarro con José Miguel Carrera, muy cerca del estadio,
Sarmiento con Armando Sanhueza, en pleno centro, y en la esquina de Club Hípico
con Quillota.
Y la enumeración
podría seguir y seguir.
Pero, lo importante, según expertos en
prevención de riesgos y avezados conductores de vehículos motorizados, es el
respeto a las normas y señales de tránsito, “que son claritas”; conducir a
velocidad razonable y prudente, que permita controlar el móvil en todo momento;
estar atento a las condiciones generales del tránsito, es decir, cuidado con lo
que otros hacen tras el volante; abstenerse de hablar por teléfono celular y
disminuir la velocidad del vehículo que se conduce al llegar a un cruce de
calles.