Más
de 200 persona asistieron este año al tercer Congreso Regional de
Educación, el cual reflexionó sobre el impacto de la tecnología en la
enseñanza. Por lo mismo, la actividad se llevó a cabo bajo el lema
“Comunidades educativas que aprenden”. La actividad se realizó en el
marco del Plan Regional de Educación 2019 de la Secretaría Regional
Ministerial de Educación.
El
congreso contó con la presencia de destacados expertos nacionales y
regionales, cuya mirada ha estado centrada en el desarrollo integral de
los estudiantes. Entre ellos, Martín Miranda, magíster en Educación,
quien abordó la temática de “Trayectoria educativa: competencias del
siglo XXI”. Carlos Calvo, Doctor en Antropología Educacional, máster en
Educación y otros, se refirió a los “Paradigmas educativos: Propensión a
aprender”. Y Ricardo Aguila Jofré, académico de la Universidad de
Magallanes, máster en Ciencias de la Educación y otros, quien expuso
sobre “Innovación educativa: repensar la educación técnico-profesional
para el futuro”.
“A
través de estas experiencias de reflexión, esperamos recibir
herramientas para formar de mejor manera a los estudiantes como
ciudadanos más críticos, autónomos, que al concluir su ciclo educacional
estén más empoderados de sus conocimientos. Queremos reflexionar sobre
esto al interior de las comunidades educativas para enfrentar los
cambios del siglo XXI”, señaló la seremi de Educación, Beatriz Sánchez.
Los
panelistas apuntaron a la necesidad de potenciar la “propensión a
aprender” de todos los alumnos, entendiendo el “derecho a la educación”
como la capacidad de brindar oportunidades educativas de igual calidad a
todos los estudiantes. Este congreso propuso enfrentar esta
situación, programando la experiencia escolar desde un “perfil de
egreso”, que exprese el resultado esperado del proceso escolar,
reflejando el desempeño competente que deben demostrar quienes culminan
la etapa educativa formal; y que, además, contemple la evolución que
está experimentando la sociedad digitalizada, la cultura infantil y
juvenil que ella desencadena.
A
esto último, los expertos definen como competencias y habilidades del
siglo XXI, cuyo fin es incorporar la experimentación de los estudiantes
con las nuevas tecnologías de la información y la comunicación que
podrían contribuir en gran medida a conseguir una educación más integradora, de mayor análisis y colaboración en entornos sociales en red.
David Fernández.