“Tengo que tener sagradamente 27 mil pesos todos los meses para pagar el arriendo de mi carrito, así que haya o no marchas, yo abro todo los días”, así comentó Claudia Arroyo, artesana del carrito número 5 del sector de Plaza de Armas, Benjamín Muñoz Gamero.
“Tengo que mantener mi casa junto con mi marido, pagamos el colegio de los niños, arriendo, los gastos y debemos tener para vivir, no me puedo dar el lujo de no venir a vender aunque sea un día, yo estoy aquí desde que comenzaron las marchas y nunca gracias a Dios, me ha pasado algo en mi carrito”, comentó Arroyo, quién además agregó que “es cierto que las ventas han bajado, de hecho, también los turistas son menos, llegan los cruceros y solo bajan uno o dos buses y vienen rapidito, se toman un par de fotos y se van”.
Y la realidad es así, las ventas de antes hoy cuestan (como otros locatarios comentan) el doble poder obtenerlas.
Claudia es diseñadora gráfica y trabaja junto a un grupo de artesanos que la abastecen de sus productos, algunos de los cuales ella termina como parte del proceso. Ella es una de las pocas locatarias que sagradamente abren sus puestos desde las 9.00 y hasta pasadas las 18.00 horas.
“Es que si no abro, no como, es así se de sencillo, aquí debo ser una de las pocas que todos los días está a pie de cañon, hay días que hago 20 mil o más, pero otros, donde no vendo nada” comentó Arroyo, quien agregó “pero no me molesta, yo apoyo las demandas de los que marchan, yo lo veo como una pérdida ahora, pero una gran ganancia en el futuro, quiero una mejor educación para mis hijos, una mejor salud y también me gustaría una mejor pensión para mí y mi marido, así que no me molesta esos días que no vendo nada por las marchas”.
Claudia tiene un hijo con una enfermedad en una de sus piernas por lo cual está esperando que sean llamados desde el hospital Clínico para agendar una hora para la operación. “Con mi hijo enfermo, tampoco puedo darme el lujo de no trabajar, es más, por él, tengo que sacarme el doble la cresta, para poder operarlo luego”, comentó la locataria.
En el sector de Cerro La Cruz, la historia no es muy distinta, bajas ventas, poco turista y además, las lluvias en los últimos días han hecho disminuir las ventas en un 70% aproximadamente, según comentaron algunos artesanos del sector.