En la
instancia, que por primera vez se hizo en Punta Arenas, el contralor
Bermúdez expuso que el año pasado la institución que dirige recibió
15.598 denuncias ciudadanas, la cifra más alta en los últimos cuatro
años, un 64% más que en 2017. Además, ingresaron 11.301 solicitudes de
información. Para el contralor, este alto número de solicitudes de
fiscalización de parte de la ciudadanía y otras instituciones, “muestra
que la Contraloría es una institución confiable en el control de las
actuaciones del sector público y estamos en colaboración con el Estado
por el buen uso de los recursos públicos, trabajando para la
transparencia y la probidad”. Asimismo, adelantó que “al año 2020
seremos reconocidos por la ciudadanía como la institución autónoma que
fiscaliza el buen uso de los recursos públicos”.
Al
finalizar el acto, el contralor Jorge Bermúdez declaró que “para nadie
es un misterio que las instituciones, tanto públicas como privadas,
están pasando por una situación de escrutinio público y en algunos casos
incluso de crisis”. Luego agregó que “como Contraloría pensamos que la
forma de colaborar con el fortalecimiento del sector público, es
precisamente con más transparencia, con mejores productos de
fiscalización y de esa manera todos vamos a poder realizar una mejor
gestión y recuperar la confianza de la ciudadanía en sus instituciones”.
Consultado
si no siente que las actuaciones de la subcontralora Dorothy Pérez,
quien presentó a fines de abril pasado una denuncia contra quienes
resulten responsables por los delitos de tráfico de influencias, fraude
al Fisco y prevaricación al interior de la entidad, constituyen una
Contraloría dentro de la Contraloría, Bermúdez subrayó que “no me quiero
referir a denuncias ni a cosas que son pequeñeces y que al final tratan
de empañar algo que ustedes vieron acá, que es una gestión bastante
exitosa, donde a pesar de todo, los números son mucho mejores que en los
años anteriores”.
Costo de la ceremonia
Ante
las dudas surgidas por el costo que tuvo la realización de la cuenta
pública en una región extrema como Magallanes, la Contraloría informó
que se gastaron $ 4.193.265, lo que incluye el servicio de banquetería,
arriendo de equipos de sonido, adornos y material gráfico. No se incluyó
el costo de los pasajes ni del alojamiento.